Libremente soy Tuya

Libremente soy Suya

domingo, 3 de junio de 2018

Quiero pero no puedo

Sólo quiero que me abrace, que me diga que todo va a salir bien, que sus promesas siguen ahí aunque no sepamos el futuro, pero que al menos hoy por hoy permanecen. Necesitaba nada más que un poco de comprensión, pero rogué y rogué recibirla para acabar temblando de miedo. Murmurando una y otra vez "No sé qué hacer". Deseando que me arranquen el dolor que tanto lo aleja de mí cada vez que se lo menciono. Como si lo que me hubieran arrancado ya fuera la capacidad de estar de triste. 
Es así, no puedo estar triste porque arruino el recuerdo de la última vez. 
Yo sólo necesitaba que de alguna manera estuviera de mi lado. Nunca me habían dejado de esta manera, borrando todo sus rastro, esperando durante casi una hora que dieran una señal de vida porque la mía cada vez se difuminaba más. Los métodos de antes ya no valen y ahora se juega con el de desaparecer. 
La persona en la que más confío no podía dejar de estar a oscuras con lo que me pasaba. No entendía por qué estaba así. Ahora podría leer todo esto y entenderlo. Hoy le he contado todo, he sentido mucho alivio. Me ha entendido, ella me ha escuchado, me ha ayudado a liberar lo que sentía, aunque no sea ella quien pueda hacer algo, como bien decía. Me ha animado, me ha dado fuerzas para escribirle al Amo y pedirle perdón por lo que hice. Pero de nada sirvió. 
No os deseo a nadie el mal trago que estoy pasando porque no podéis estar con la persona que queréis de ninguna forma, porque esa persona ya no quiere. Pero tú sigues siendo esa perra que sí prometió de verdad ser suya para siempre. Yo no digo palabras en vano. Para mí era y siempre será mi dueño. Mi Amo. Aunque él ya no me busque ni recuerde las cosas que me ofrecía. Yo sigo ahí, esperando que deje de rechazarme por lo que siento. Si quiere una vida nueva para mí, que no me arrebate la que ya tenía, que me deje construir una nueva sin perder sus cimientos. 
Que me perdone por todo lo que hice mal, por mi inocencia y mi ingenuidad. Que me perdone el quererlo y el echarlo de menos. El pensar en Él cuando todo se ha acabado. Yo le dije que esto no sería fácil para mí, creía que lo entendía, pero me equivocaba. 
Ahora ya no sé si me dejará volver a verlo algún día. Porque cuando yo más lo necesite tendré miedo a escribirle temiendo que desaparezca de nuevo. 
Yo no he pasado nunca por eso, nunca he sufrido esta perdida tan grande. Es como si te arrancasen el corazón y lo pisaran cada vez que lo vuelves a depositar con las heridas abiertas. 
Es mi Amo, ¿sabéis lo que es buscarlo y no encontrarlo? Que te haya encontrado Él, la persona que mejor me entendía, que mejor compartía mis bromas y mis risas, y perderlo después. Saber que has hecho muchas cosas mal, pero ninguna con intención de dañarlo. Porque antes os juro que me quedaría sin corazón con el que volver a amar a nadie, sola sin volver a sentir nada. 
Quiero empezar mi vida, pero Él no quiere estar a mi lado, creyendo que me hace mal. Creyendo que no me olvidaré de Él así. Y yo solo quiero que esté a mi lado por una vez. Que me dé la mano y me dé el valor que yo sola ahora no puedo sacar. 
Pero no está, no lo veré nunca quizá. No tengo promesas ya. 
Y yo sigo esperando en el mismo que me dejó a quizá en algún momento se acuerde de recoger a la perra que puso el collar, a la que hizo suya. 
Esta vida ya nunca será igual, y ya no sé si merece la pena afrontarla sola. 

sábado, 2 de junio de 2018

No te vayas Amo

Sigo con tu lefa en mi pelo. No quiero quitármela, no quiero hacer nada que me aleje de ti. Que me quite tu olor, tu sabor o tus recuerdos de encima. Ayer a esa hora estaba a punto de salir para pasar toda la tarde contigo. Estaba nerviosa pero muy feliz. No quería pensar en lo que vendría después. Y me alegro de haber sido capaz, de haber podido pasar todo ese tiempo sin poner una cara de pena, sin hablar de nada serio y siendo nosotros, como somos siempre y como si esa no fuera la antesala del final, una pausa o lo que sea esto.
Cuando te fuiste yo sólo quería saber lo que pasaría con nosotros. Aguanté hasta el final para arruinar la tarde, aunque tampoco considero que preguntar para saber deba arruinar nada. Sé que lo habíamos hablado muchas veces, pero necesitaba tenerlo claro esta vez. No sé cuando te veré, cuando me dejarás hacerlo de nuevo, y era para mí algo importante. No tanto por el mensaje que como bien dices había sido ya hablado, sino por tu actitud. Sólo necesitaba comprensión, que me hablaran con afecto para tener la seguridad de que podría verte en el futuro. Pero que yo sienta, ría, llore o te necesite te asusta y te alejas. 
Lo siento mucho, has aguantado infinidad de rabietas por mi parte, te he hartado con mensajes, con exigencias por verte, con chantajes y reclamos. No es justo para nadie. Y a medida que me ibas quitando cosas porque no te salían yo me iba acercando más con miedo a perder otras. Por eso ayer quise vivir todo con la máxima normalidad, sin pedir ni hacer nada que se saliera de tu agrado. Y supongo que lo único que necesitaba escuchar de ti era que seguirías siendo mi Amo. Al margen de cómo fueran las cosas, de que la rutina de vernos cambiaría y mil cosas más, necesitaba saber eso. Porque no te llegas a hacer una idea de lo que eres y has sido para mí. "Sigue tu camino". Cómo puedo seguir algo que no sé la dirección que debe tomar. Me siento sola, viuda de un sentimiento y un persona que daba sentido a mi vida, porque sin formar del todo parte de ella completaba una parte que para mí era muy grande desde el día que te conocí. Antes no hubiera necesitado un dueño porque no tenía ese sentimiento implantado. Pensé que podría llevarlo de otro modo, que cuando se acabara me sentiría liberada de no pensar cuando te veré, de tener que ir con nuestras cosas al trabajo, de cuadrar horarios... Pero no, no me siento ligera. No sé si estás Amo, no sé cómo quieres llevar esto, no sé cómo debo de escribirte o si puedo hacerlo. No quiero estar meses sin verte pero menos aun no saber si estás conmigo. 
Me da miedo que te vayas y olvidarme de ti, dejar de llorar y olvidarme de las ganas de verte. Sólo quiero que estés ahora conmigo, de la manera que sea. Que no me dejes en el momento más difícil de mi vida. Porque tú me has hecho tuya, tú me has marcado el camino, y ahora me siento perdida. 
No te vayas Amo, porque tú eras la razón de muchas cosas, mi motivación y mi pasión por vivir todo con tanta profundidad. 

jueves, 10 de mayo de 2018

Profundo

Profundo es el color de sus ojos cuando me mira.

Profunda es su manera de follarme sin controlarse porque provoco sus instintos más primarios.

Profunda es su manera de preocuparse por mí sin decirlo directamente, por que llegue a casa, por que coma, por que sea feliz.

Profunda son sus ganas de tenerme bajo su cuerpo cuando su piel ya me extraña.

Profunda es mi manera de quererlo, de besarlo y de buscar mil manera de que disfrute.

Cuando descubres a esa persona quieres que todo cuente, que todo sea profundo e intenso. Mi manera de entregarme para que sus embestidas me partan en dos y la profundidad de su mirada cuando sus ojos se cruzan con los míos en el momento que rompe esa barrera. Mi culo es suyo. El sentimiento que me llena por dentro cada vez que lo pienso, las ganas de verlo ahora (da igual cuando lea o escriba esto), mañana y siempre. La sonrisa tonta que se me dibuja cuando pienso en Él. En su manera de reírse de mí, de tocarme y de dedicarme unas palabras.

Profundas han sido nuestras reconciliaciones. Esas en las que nuestros cuerpos querían tocarse, ser animales que lo arreglan todo sin hablar, que odian estar gruñendo porque las risas siempre son más bonitas. El sexo es primario, es nuestra manera de conectar. Y cuanto lo echas de menos cuando a veces necesitas más eso que cualquier palabras. Palabras que mitigan un poco las ganas. Y no os voy a engañar, porque sería extraño estar en la misma habitación sin tocarlo. Pero más duro sería tener que pasar el resto de mis días sin su compañía, sin su afecto y sin sus bromas llenas de ingenio.
Si pudiera lo abrazaría con todo mi cuerpo ahora, con toda la fuerza para empotrarlo contra mí, para que me use de la manera más bestia.

Profunda es la vida, que no nos avisa de lo que se cruzará en nuestro camino. De la manera en la que te vas a enamorar o simplemente a sentir, de la manera en la que querrás a esa persona. Si supieras lo que la vida te tiene preparado no sería especial. Dejarías de esforzarte, darías todo por hecho. Tampoco fallarías y aprenderías.

Si quieres a alguien de manera desinteresada, de la manera más bonita que puede haber, solo quieres que esté contigo, que no desaparezca. A veces ni uno mismo sabe lo que quiere, o lo que necesita, pero sí que sabe sin lo que su vida no sería igual.

Me mira y todo tiene sentido.

Me folla de la manera a la que me ha acostumbrado, de la que yo quiero ser parte.

Me tiene para Él el tiempo que quiera y necesite porque me hace libre así.

Lo extraño cuando no estoy con Él.

Y daría lo que fuera por poder compartir mi vida con Él.







lunes, 7 de mayo de 2018

En general de ti

Siempre tengo muchas ganas de verlo.
Había llegado puntual y tenía todo listo, a punto para que Él llegara. Tenía en mente todas las cosas que me había pedido y lo esperaba tal y como me había pedido. Me folló como sólo Él sabe hacerlo. No llevo ni tres líneas escritas y me muerdo los labios recordándolo, conteniendo todo lo que me hace sentir. Recuerdo su manera de agarrarme y de mirarme mientras me cuenta una historia al oído. Le pido permiso para correrme como hago siempre y me lo concede. Me besa cuando acabo y me acaricia. Pero no se para porque mientras me follaba ya notaba, antes de correrme, la necesidad que tenía tan grande de Él y de su cuerpo. Baja por mi vientre y se queda en mi coño. "Estás tan cerda que me apetece comértelo". Sólo con esas palabras sin ni siquiera haberme rozado aún, mi cuerpo entero ya volvía a estar listo. Lo quiero ahí y en todo mi cuerpo. No sé por qué pero no me canso de verlo, de tenerlo conmigo, de mirarlo, de darle besos, de comerle la polla y de dejarme hacer a su voluntad. Me corro en su boca y le acaricio la cara y el pelo hasta donde mi conciencia me lo permite. Siempre que me corro así, me besa las ingles y la barriguita. Se incorpora y yo le lamo la boca saboreando lo que he generado. 
Le pido permiso para ir al baño a hacer pipí y me pongo el gel en el culito como me había pedido. Cuando vuelvo a la habitación jugamos y acaba dándome por el culo sin contemplaciones. Tumbada boca abajo, con su cuerpo protegiéndome, lo agarro desde mi posición por la cara y el cuello. No quiero que se separe, quiero que me pese mucho, quiero sentirlo encima y que me aplaste. Seguramente porque se trata de Él no me pesa, ni me molesta tanto contacto. Me acurruco en sus brazo y le digo que es adorable porque quiero que continúe dándome por el culo. Se aparta un poco porque Él también tiene muchas ganas de correrse. Cuando me da por culo y me siento tan contenta por tenerlo así, me viene a la mente lo cerdo que es todo. y lo que me gusta que sea así. Hay contrastes que hacen aún más maravilloso lo que hacemos y lo que somos. Le chupo la polla y la noto dura. Cuando estamos así, yo recién sodomizada y el Amo tan cabrón, me quedaría en su entrepierna para siempre. Me encanta recrearme y lamerle los huevos despacio, con suavidad, y subir por toda su polla con la lengua para metérmela entera. 
Tiene que trabajar unos minutos y me pongo a hacer lo propio mientras Él atiende sus asuntos. Incluso trabajando cada uno en lo suyo, pienso en lo afortunada que soy. No lo toco, ni me folla, ni me besa, pero estoy en la misma habitación que Él. Oigo sus pasos, su voz mientras habla y su manera rápida de teclear. ¿Cómo algo tan pequeño me puede hacer tan feliz? Pues porque se trata de Él. Cuando escucho que ya termina, se aproxima a mí. Yo estoy de rodillas en el suelo, apoyada al borde de la cama con mi portátil. Monta en mis caderas para agarrarme las tetas. Es tan niño para algunas cosas: ha terminado por ahora sus deberes y viene a por su premio. Me tumba en el suelo donde sabe que más me jode y más lo disfruta Él, porque para eso soy yo y por algo es su premio. Me encula y disfruta sintiéndome a mí en lugar del suelo. Me pide que lo lama. En ese estado no me planteo nada de lo que me ordena, pero es que ahora mientras lo escribo tampoco lo hago. Confío en Él, sabe que puede pedir lo que sea porque nos respetamos por encima de todo. Es mi Amo y como le dije hace poco a una persona: "Mientras Él quiera, yo voy a estar con Él del modo que me necesite". Es lo que me hace feliz. Y cuando no estoy con Él pienso lo que le llevaré de postre cuando lo vuelva a ver o en cómo me follará. Por eso lloro cuando a veces pienso que la vida me lo puede quitar o que tendré que dejar de verlo. Por eso trato de pensar en la próxima vez que lo pueda ver y en que podré hacerlo. En que no será la última. 
Comemos, hablamos, nos reímos, nos corremos y lo miro mientras coge su ropa y se arregla. Pero no se va. Se sienta a mi lado en la cama y me pide el móvil. Me pone un vídeo que le gustó para que lo vea y poder comentarlo juntos. Esos minutos son oro para mí. Lo miro maravillada mientras atiendo al vídeo. Lo quiero por estos detalles. Me folla como a mí me gusta y tiene detalles tan bonitos que se igualan al contacto físico que me ofrece. No sé como explicarlo, pero es un conjunto de todo. Obviamente follar es maravilloso, follar o el sexo en general, sin embargo pesa mucho más en mis gustos su manera de ser. Follar puede follar cualquiera. Es su manera general de tratarme lo que me fascina. 
Gracias por tratarme así y dejarme estar contigo Amo. 

martes, 24 de abril de 2018

Granitos de arena

Esta noche soñé que se acababa para siempre, no sólo se trataba de un tiempo separados. No podía contactar con Él de ningún modo porque había borrado todas sus cuentas en redes sociales, así sin más, de la noche a la mañana. Aunque sabía que algo había hecho que se derrumbase, que no pudiera más con la presión acumulada. 
Al despertarme fui corriendo a encender mi móvil. No se había hecho realidad, pero tomé conciencia de muchas cosas. La principal es que no quería que aquello llegase a suceder nunca, porque no quiero perderlo. No quiero despertarme un día y ver cumplido mi sueño. El resto está claro: si quiero que lo primero no llegue a pasar tengo que cambiar. No puedo continuar con miedo, creyendo que todo lo hago mal o que soy horrible a sus ojos. El Amo no es un hombre que caiga en el halago fácil, Él es consciente de ello. Yo soy de sacarle un cumplido por todo, es mi manera de ser con quien quiero y me importa. Así que pienso que si no me lo dice es porque algo no hago bien. Me pasa con Él porque lo quiero tanto que me importa demasiado lo que piense. Es como mi faro, mi guía o mi punto de referencia. Y sin querer cargo demasiado en Él. 
Soy una persona un poco insegura. Sin embargo no se reflejaba en el momento previo de conocernos. He sido una persona muy "pasota". Me daba igual si la gente me quería a su lado o no, yo era como era. Siempre he sido muy objetiva, racional e independiente. Un chica con mucho criterio desde pequeña, pero llegó Él, una persona que me importaba de verdad más allá de mi familia, y cometí el error de estar más pendiente de Él que de mí. Yo no lo sabía, simplemente no me había ocurrido nunca. Y nuestra relación, que me ha ayudado en muchas cosas, siempre me ha dejado la incertidumbre del cuándo me dejará. No lo podía evitar, me daba miedo hacer las cosas mal y perderlo. Pero sin yo saberlo, poniendo tanto cuidado y tanta presión en ese aspecto, lo hacía peor para ambos. Exijo palabras y acciones para sentirme segura, y muchas veces ayudan y me calman. Pero solo es un paliativo si yo no trabajo desde mi interior. Indudablemente hay veces en las que necesitaré sus palabras, pero la mayoría de las veces tendrán que pasar por la autocrítica y la reflexión conmigo misma. Él no puede ayudarme en todo, y no por ello es peor hombre. 
Cuando cometo errores le pido que no me juzgue duramente, que no he vivido tanto como Él y que no he tenido las relaciones por las que ha pasado Él. Muchos de mis errores son por esa carencia. Otros muchos no. Por eso le pido confianza, que me refuerce en lo que pueda. Ayer me dio ese voto de confianza, dejaría que yo tomase una decisión importante que nos atañe a ambos. Significa mucho más allá de eso. Significa que tengo un mes para demostrar que puedo cambiar, significa que podemos cerrar una etapa siendo felices por completo. Y eso será sólo si yo quiero de verdad, si me esfuerzo y doy todo para que suceda. Tengo que poner de mi parte y ganarme las oportunidades, ganarme sus respuestas y que todo vuelva a ser mejor que antes. 
También me gustaría ser más fuerte y quererme más, para que Él me pueda querer del mismo modo. La imagen de nosotros mismo se construye con las respuestas que te dan los demás, y digamos que a mí me han faltado respuestas positivas. Yo tampoco supe dármelas. Las he comenzado a recibir a raíz de conocerlo. Y no sólo provenientes de Él. Me ha dado confianza a la hora de vestir, de hablar y de afrontar las cosas. Todo eso ha hecho que me ganase nuevas amistades, y que esas personas valorasen las cosas buenas que tengo. Así que es momento de recuperar todo eso y darme impulso para creérmelo de verdad. Este será un granito de arena muy importante para el cambio. 
Muchos diréis: "vaya esfuerzo tan grande, quizá es que no podéis estar juntos porque sois muy diferentes y no pasa nada". Pues sí que pasa. Porque ha sido el primero hombre de mi vida y no quiero perderlo, menos por mi culpa. Y claro que es cosa de dos, pero es mi texto y sólo puedo hablar por mí. Quiero que lleguen los días en los que podamos vernos, de recibir su mensaje: "espérame en braguitas y con la mordaza puesta", y volver a ser nosotros. No quiero a otro para satisfacer mis necesidades especiales (parece que soy una niña con un retraso escolar al emplear ese término). Yo soy así, soy sumisa sólo con Él porque se lo ha ganado. Cuando nos conocimos no salió de repente, fue un proceso. Se ganó el darme por culo, no fue prepotente y me dijo: "mira, cuando quedemos vas a ser mía, y tienes que hacer esto y lo otro o me decepcionarás". Fue un proceso en el que me enseñó y me guió. Muchas veces se iba después de quedar juntos y me escribía alucinado porque sus fantasías salían adelante conmigo. Y cuando yo le respondía lo hacía agradecida por haberme enseñado algo que yo también deseaba. Ha sido una conexión casi perfecta. Y lo repito hasta la saciedad: me gusta como me hace sentir y no quiero a otro. Me encanta el sexo, me maravilla la forma en la que me completa. Y es gracias a Él. No puedo ser con otro como soy con Él. Sé que no soy sumisa, lo soy en todo caso con Él porque me lo ha sabido sacar. No quiero que tenga dudas de que me cansaré de Él o lo cambiaré. Lo adoro, lo quiero mucho y no me voy a cansar de Él nunca jamás. 
Hasta que tú quieras, yo siempre voy a pensar en ti Amo.

domingo, 22 de abril de 2018

Perfect

PERFECT, de Ed Sheeran 

Yo era virgen a los 25 años, no había tenido relaciones de ningún tipo con nadie. Y llegada a esa edad me planteaba cómo afrontarlo. No quería seguir esperando a que nadie se fijara en mí. Tampoco pensaba en un novio para hacerlo la primera vez. Pero me daba una vergüenza terrible afrontarlo, dar el paso y decir: "que sepas que eres el primero". Además una parte de mí se negaba a hacerlo con cualquiera y después si te he visto no me acuerdo.
Apareció Él y rompió todos mis esquemas. Puse todo de mi parte, me conciencié de que no podría tener una relación con Él más allá del sexo, derrumbé murallas en mi interior y me lancé. Fui una ilusa, una inocente, por pensar que todo lo que creía tan solido permanecería como una roca a medida que lo fuera conociendo. Sus palabras me traspasaban de lado a lado, las cosas eran así y su vida ya no la quería cambiar. Pero de algún modo me hacía llegar ciertas esperanzas. Yo quería ser esa pieza que hiciera que su vida fuera completa y feliz. Que tuviera una amiga con la que poder hablar, ser sincero y expresar cualquier cosa que deseara. Y no sé en qué momento pasó pero me enamoré de Él. Cuando quise darme cuenta ya no lo quería dejar, no podía. Me sentía tan protegida, tan querida, por ser especial para una persona que me era imposible.
A día de hoy todo es diferente. Una semana sin vernos para Él transcurren como un par de días y para mí es como una quincena. El esfuerzo por aparentar no necesitar verlo o tener ganas de que me folle es enorme, y cualquier fallo cometido es ahora una montaña. Yo sigo siendo la misma que hace casi cuatro años. Lo sigo viendo con la misma admiración. Y duele muchísimo perderlo. Porque para mí era tocar el cielo cada vez que recibía una tarea suya, una orden o simplemente su deseo de tenerme.
Me agarraría de su mano y no dejaría de caminar detrás de Él. Sé que para ambos será difícil. Pero Él más fuerte, tiene su vida hecha, tiene personas en las que apoyarse. Y es precisamente por eso por lo que quiere que yo siga mi camino, para encontrar eso mismo. Quizá sea lo mejor, pero mi cabeza busca la manera de que no sea así, de seguir viéndolo siempre. De no perder el contacto. Porque sufro con la idea de estar callada durante meses a petición suya y que Él tampoco me escriba, que se vaya olvidando de mí y pasen años sin saber nada.
Tengo mucho miedo de que todas sus palabra sean aire, de no volver a verlo. De que me haga saber que no fui nada, que verdaderamente solo era una pieza más en su vida, una pieza pequeña al fin y al cabo que no necesitaba para completarse. Temo perder a la persona que me ha hecho quererme y valorarme un poco más, que me ha hecho sentir que juntos eramos perfectos. Teníamos esa conexión que nos hacía brillar en cualquier lugar. Quizá no pueda hacer feliz a nadie más por cometer los mismos errores que lo hicieron alejarse de mí. 
Con una palabra suya dejaría lo que estuviera haciendo para ir corriendo a sus pies. Pero si Él no la dice entenderé que no me necesita. Que debo aprender a olvidarlo, a no necesitarlo. Sin embargo, nunca me arrepentiré de haberlo conocido. Volvería a cruzarme con Él sabiendo todo lo que viene detrás. Porque tendría una experiencia para no cometer los mismos errores.

Te quiero Amo.



domingo, 7 de enero de 2018

I love you

I LOVE YOU, de Woodkid

Nunca sabes donde va a terminar tu viaje. Ni cuando lo hará. Incluso un adiós puede encerrar mil posibilidades. La angustia de no saber lo que pasará muchas veces nos imposibilita vivir el ahora. Estamos preocupados por el futuro y olvidamos del momento presente tan maravilloso en el que nos encontramos. 
Mi viaje con Él ha sido un poco así. Estar alejados por cualquier motivo, unos decididos y otros impuestos, me hacía tener tantas ganas de verlo que solo pensaba en el reencuentro. Me encantaba ir a comprar ropa interior, saber qué le diría, fantasear con lo que haríamos, planificar alguna sorpresa para darle, llevarle un detalle de lo que fuera, comida, gominolas, un baile... Llegaba el día y parte de lo planificado no salía. Pero me daba igual. El hecho de estar con Él era más que suficiente. Los minutos y las horas se pasaban volando y cuando empezaba a vestirse ya lo echaba de menos. Siempre lo despedía con una sonrisa. Lo que yo sintiera era cosa mía, nunca quise hacerlo sentir triste. 
Nunca me he dado por vencida en lo que se refiere a Él. Desde que empezamos a hablar, y llegados a un punto, yo supe que quería que fuera Él. Si el vernos peligraba hacía todo lo que estaba en mi mano: otro momento en el que quedar, otro lugar y otro lo que fuera que cuadrase con su horario. Soy bastante drástica a veces. Con quien no me interesa o creo que no merece la pena, doy carpetazo rápido. Pero Él siempre fue diferente para mí. No digo que sea el mejor, que siempre haya acertado con todas sus palabras y todos sus gestos. Simplemente que para mí es una persona por la que merece luchar. Conozco sus defectos, los que duelen y los que le duelen. 
No me gusta hablar en pasado en lo que se refiere a nosotros. No sé lo que pasará. Y no me aferro a nada ya, simplemente quiero seguir luchando por mí, por ser más independiente, más fuerte, más razonable. Manteniendo la esperanza de que ese camino me conduzca siempre a Él. Porque lo quiero, te quiero. No quiero que desaparezcamos de la vida del otro. Son tantos años juntos, tantos recuerdos juntos que no doy un paso sin que algo me recuerde a nosotros. 
Si pudiera deciros algo que os sirviera de lección, os diría que disfrutéis. Que no os olvidéis de vosotros mismos, porque el amor es mejor cuando te das valora ti mismo (yo espero no haber aprendido esto muy tarde). Que valoréis a la persona que tenéis a vuestro lado, porque todos somos reemplazables pero nadie te hará sentir igual él o ella. 
En esto nada tiene que ver el rol sexual. Hay momentos en los que tienes que bajar de ahí y valorar a tu compañero o compañera por lo que es, escucharlo y entenderlo. Para mí las relaciones no son de mentira, no son superficiales, por ese motivo no me considero sumisa. Porque lo que siento por Él se lo ha ganado con tiempo, a base de crear un vínculo. Le debo mucho, cosas que solo yo sé. y a veces no se lo he agradecido del modo correcto. Siempre he sabido cual era mi sitio, que líneas no sobrepasar. Mi corazón es quien no quiere rendirse. 
Por ese motivo sé que puedo mejorar, avanzar en mi camino y no soltarme de su mano. Porque eres tú Amo, porque se trata de ti.