Libremente soy Tuya

Libremente soy Suya

miércoles, 27 de mayo de 2015

Nacida para obedecerlo

Hay una cosa de la que me di cuenta el otro día estando con él. Al margen de las etiquetas que le pongamos a nuestra relación, yo he nacido para obedecer en lo que se refiere al sexo. O mejor dicho, para obedecerlo a él. Me explicaré mejor centrándome en nosotros dos.

Yo puedo tomar el control en algunas situaciones en las que esté en juego mi placer, por decirlo de alguna manera. Por ejemplo, cuando practicamos sexo oral y me coloco encima de su boca… ahí mando yo. Es el único momento en el que me veo capaz de dominarlo. Y bueno durante la penetración si me coloco sobre él me gusta moverme y dejar que él se relaje ofreciéndole placer. Me encanta correrme así además. Pero ya está. Son las únicas situaciones en las que me veo en el rol de "dominante", y lo entrecomillo porque ni siquiera creo que esté mandando. Fuera de ello me veo muy perdida ordenándole cosas. Simplemente no disfruto así.

Un hecho importante por el que sé que me gusta obedecer es que disfruto con sus peticiones y complaciéndolo en lo que me manda. Se sirve de mí para satisfacer sus deseos y yo me siento plena siendo de utilidad. Si no lo hiciera sería yo quien le pidiera que me usara. 

Hay situaciones en las que no me ordena nada, simplemente toma lo que quiere. Hace lo que le apetece conmigo y yo me siento muy pequeña y a la vez muy segura y protegida. Como si nadie pudiera hacerme nada porque él está conmigo. No sé cómo explicarlo, ni si es normal desear y disfrutar sintiéndote usada, en manos de un hombre que adora tu cuerpo y como le haces sentir, y que lo único que quiere es aprovechar cada centímetro de mi para su placer. En esos momentos yo no le importo, está pendiente de que no sufra mucho aunque en el fondo sé que me va a follar como le dé la gana. Luego se preocupará por mí. Ese es motivo suficiente para desear lo mismo la próxima vez.  

No me importa ser sumisa o que él sea mi amo, me dan igual esos nombres. Solo tengo claro que mis límites los marca él y yo soy suya para obedecer. 

martes, 19 de mayo de 2015

Vestida pero desnuda.

Como si imaginara una historia y viera por un agujerito lo que pasa al principio... 

Entro en la habitación a toda prisa y arrojo el bolso en cualquier parte, saco las cosas imprescindibles y dedico un minuto a pensar en que hacer antes de que él llegue. Solo me da tiempo a lo importante. Me ordenó que me echara spray porque hoy quería usar mi culo. Cojo el botecito y lo miro como si fuera la primera vez. Siempre me lo ha echado él y no sé si seré capaz de acertar yo sola. Flexiono las rodillas para ver si así es más sencillo pero es inútil, no tengo ojos en la espalda para verme. Opto por dejarlo. Tendré que agachar la mirada y decírselo antes de que sea él quien me pregunte.

Mensaje: “Subo.”

Ya no me da tiempo a nada y todavía estoy vestida. A estas alturas no necesito que me lo ordene para saber que lo debo esperar desnuda, pero es que no puedo hacer todo. Decido sacar los condones  y una idea cruza mi cabeza. Lo voy a esperar vestida pero desnuda. Me quito las braguitas y el sujetador. Ahora solo llevo un vestido blanco, muy inocente, no es corto ni provocativo. Todo ello realza aún más lo joven que soy. No llevo ni maquillaje. Solo ese vestido.

Entra en la habitación.

Le sonrío y nos damos un beso muy tierno, como si fuera el primero y todas las perversiones que hemos hecho no nos pertenecieran. Adoro ese contraste porque hace que todo parezca aún más morboso. Para mí él siempre está guapísimo. Da igual los kilos que diga que ha ganado o las canas que diga que le han salido. Yo siempre lo observo como si fuera el primer hombre en el mundo.

Espero a que se desnude y me doy cuenta de que aún llevo los zapatos. Me deshago de ellos y espero cerca de él, como quien espera que le digan que debe hacer, deseosa de complacer. Solo le queda el calzoncillo y veo que no se lo quita. Me mira como diciendo: qué haces aún con el vestido. Yo me cojo la falda del vestido porque no sé qué hacer con las manos, agacho la cabeza y abro la boca para hablar. Entonces alzo la mirada para quedarme en sus ojos:

“Es que no llevo nada debajo”

Entonces me pide que abra la cama. Yo estoy subida a cuatro patas, me tira de las caderas y me tumba boca arriba. Se coloca encima de mí, aplastándome con todo su cuerpo. Como adoro esa sensación. Sentirme indefensa. Verme con ese vestido, tan dulce y pequeña, ha debido ser para él la sorpresa más morbosa de todas. Sé lo que pretende y se lo digo:

“Si me follas con el vestido, se va a arrugar y cuando salgamos de la habitación sabrán que me han follado.”

Mis palabras tienen el efecto que suponía y su polla se endurece. No me ha follado y mi cuerpo ya reacciona como si lo hiciera.

“Después de haber planchado el vestido me lo vas a dejar hecho una pena”.


Ya no necesita más. Le encanta joderme de esa manera, sabiendo que tira por tierra el esfuerzo de planchar, de lavarme el pelo y de estar guapa para él. Pero es que si de algo estoy segura es de que él ya me ve como la chica perfecta. 

Ahora solo fóllame...

viernes, 15 de mayo de 2015

Recordatorios I

Estas son cosas de las que no me quiero olvidar...
Aunque adoro que me folles, el momento en el que estoy encima de ti con tu polla dentro es único. Hacerlo recién duchada, con el pelo aún mojado y sintiendo como me ensucio contigo es impagable. En medio de ese descontrol, con el cuerpo loco por captar cada sensación, te escucho decir "bésame". Inclinarme sobre ti, tus manos apartando mis mechones húmedos y mi boca desesperada por alcanzar la tuya, solo ansiando que me lo pidieras.
Esos momentos de pausa, mientras nos recuperamos para buscar más placer, en los que estamos tumbados sin más. Un leve roce me hace sentirme llena de ti, y mientras, nos contamos historias y recordamos todo el camino que hemos recorrido juntos. Porque esto, esta complicidad que tenemos, no se construye con cualquiera. Tú me has hecho un ser libre a tú lado. No sé si comprenderías cómo me siento, pero es la sensación más maravillosa que he experimentado nunca.
Mientras me follas adoro agarrar tu culo, te animo a que me des fuerte y te digo lo cabrón que eres. Sé que te gusta. Yo acudo siempre muy puta, con un deseo irrefrenable de que me poseas, solo tú, solo tuya. Porque a tus ojos no serás el hombre perfecto pero tu forma de follarme lo es. Con eso tienes todo de mí. Y para mí tu cuerpo es maravilloso, incluso la más mínima imperfección es admirada y querida.
Fin. Me aseo un poco pero no me meto en la bañera, quiero conservar tu olor y la sensación de tus manos en mi piel. Te acompaño mientras te duchas, espero paciente por si necesitas algo y te miro. Me encanta hacerlo, no me quiero perder nada de ti. Me pides que te ponga una toalla en el suelo y lo hago feliz, disfruto esos pequeños gestos en los que te puedo servir y complacer. Sales y te secas por delante. Entonces me pasas la toalla y me pides que te seque la espalda. 


No puedes ver mi cara pero se me ilumina de alegría por esa pequeña petición.

Tus marcas, mis recuerdos

Eres mi primer pensamiento cuando me levanto. Aquí en la cama no puedo evitar ansiar el momento de dormir a tu lado, desnudos los dos y que me des los buenos días a tu manera. Nada de hablar, solo una caricia suave para despertarme lo justo. Notar tu mano que se aferra a mi culo como si fuera la salvación. Notar tu boca en mi coño. Se lo que quieres y ni si te ocurra pedirlo, coge lo que te pertenece...
Algún día lo tendré así para mí. O mejor dicho, me tendrá así para él, porque si algo tengo claro es que él manda y solo él me puede marcar. Yo sería incapaz de hacerle el más mínimo rasguño. En cambio soy feliz acostándome con agujetas en las ingles y en el culo. Sentarme y notar el punto exacto en el que estuvieron sus manos azotándome y sus dedos pellizcándome.
Estar con él hoy es necesitarlo mañana. Todos esos recordatorios que deja en mi cuerpo me hacen desearlo aún más. Nunca pares por favor.

Contigo

- ¿Sabes por qué soy tan buena contigo?

- ¿Por qué?

- Porque tú eres muy malo conmigo y no puedo evitar complacerte por eso.

jueves, 14 de mayo de 2015

Empieza aquí

Comienzos

Es muy difícil explicar lo que quiero escribir aquí o lo que pretendo con esto. Quizá no exista propósito más que el desahogo personal. Pero lo que quiero aquí es contar parte de lo que he vivido, lo que estoy viviendo y lo que me queda por vivir. Durante toda mi vida he tenido la sensación de experimentar las cosas de manera más pausada que los demás. Ahora con 26 años me da la sensación de estar viviendo lo que debí haber pasado a los 17. Y nada más escribirlo entiendo la estupidez que estoy pensando. Porque con 17 años era tímida y muy insegura, jamás podría haber conseguido lo que tengo ahora. Con 25 años alguien se fijó en mí por primera vez, alguien que me quiso ayudar. Me empujó a hacer las cosas que puede que nunca me hubiera atrevido a hacer sin su ayuda, y que me regaló las que sé que serán mis mejores experiencias.

A medida que escribo esto no puedo evitar emocionarme. No sé cómo sería mi vida sin haberlo conocido. Puede que más sencilla y tranquila. Pero tras pasar tantos años en una burbuja esto era lo que necesitaba. Quizá haya hecho demasiado ruido al explotar, pero es que creo que no podría haber sido diferente. Nadie que no haya pasado por una situación parecida entenderá lo que es estar atrapada en una jaula con la puerta abierta. Nadie te impide salir, únicamente lo haces tú misma. Y por más que los demás me empujasen nadie lo consiguió. Pero él ha provocado este cambio en mí. Ojalá pudiera decir que estará conmigo siempre, es lo que más desearía. Para mí ha sido el detonante de mí nuevo yo, mi yo real. Antes vivía con una máscara.

Aunque a lo largo de lo que espero sea mucho tiempo escriba también de otras cosas, es justo que él de comienzo a esta pequeña aventura. Porque sin él no habría nada que empezar.


Gracias infinitas. Te adoro.

miércoles, 13 de mayo de 2015

Prólogo

"Tengo la boca húmeda. Imagínate una lengua suave y mojada en lugares estratégicos. Te pediría que tuvieras los ojos cerrados y te dejaras hacer. Me pregunto si serías obediente...
Primero te iría besando la cara, los labios, el cuello... Te tranquilizaría diciéndote cositas. Te sobaría las tetas mientras te beso hasta acabar quitándote la parte de arriba. Te comería mientras sigues con los ojos cerrados. Seguiría lamiendo tu cuerpo, te dejarías, muy sumisa, disfrutando y gimiendo levemente. Las cositas al oído pasarían a ser guarradas. Te diría que eres mi putita, te diría que te noto cachonda y que no te preocuparas que en breve te estarías corriendo en mi boca. 
Desabrocharía tu pantalón mientras te como la boca ya más fuerte, y saborearía el momento de meter la mano debajo de tus bragas. Lo haría despacio mientras me ayudas a bajar y abres un poquito las piernas para mí... Te diría que deseo comerte, que quiero que me empapes. Metería los dedos entre tu rajita mientras sigo diciéndote cochinadas como que estás salida y empapada y te gimo al oído como si te follara. Bajaría entre tus piernas y te quitaría todo, las braguitas despacio, disfrutando de que te dejes.
Te lamería y chuparía los muslos y las ingles, ya húmedos también de las ganas. Luego pasaría la lengua por toda tu rajita mientras te sujeto los muslos. Después me iría a tu clítoris, jugaría un poco, suave o fuerte para saber como te gusta, despacio, rápido... Iría cambiando. 
Dejaría que tu respiración y gemidos me guiaran. Te pondría las manos en mi cabeza para que me ayudaras. Te correrías en mi boca fuerte y te sorprenderías a ti misma gritando como una perra... Me dejarías empapadito.  
Después te besaría con tu sabor aún en mi boca y te diría que ya abrieras los ojos, que por ahora se había acabado. 
Te dejaré una frase para que la tengas en tu mente: me apetece mucho comerte el coñito, quiero que tengas un orgasmo en mi boca.
Sabes lo que te espera hasta que nos aburramos, ¿no? Estar caliente casi cada día". 

"¿En serio crees que podríamos ver la película? ¿No te decepcionaría que no me echara sobre ti? Prefiero ver la película después. Además ahora estoy muy salido, todo el tiempo después de haberte hablado".

"¿Te mojaste las braguitas? Me encanta el tema del sexo oral, chupar el coñito es de una complicidad brutal, me da mucho morbo. El tema de empaparme, de que tú me mojes la cara... No sé, es como de mucha unión. No te voy a pedir ni exigir nada, como te digo me lo tomo más como algo para ti".