Libremente soy Tuya

Libremente soy Suya

jueves, 30 de julio de 2015

Adiós Amo

Amo te necesito, vuelve a mí por favor. Te lo suplico de rodillas.
Creo recordar que en alguna de las entradas escribí que Él no era mi pareja ni mi novio. Pero yo lo quería, lo quiero aun ahora. Sin embargo es momento de dejar de quererlo como mi Amo, ya solo puede ser un amigo como siempre planeamos los dos, al menos temporalmente. 
Me he comportado como una tonta, he tensado la cuerda hasta más no poder. Resulta que Él siempre supo de mis sentimientos. Yo trataba de controlarme y de no agobiarlo con palabras de cariño o afecto porque sabía que eso lo alejaban de mí. Mientras escribo esto me doy cuenta que eso mismo ha sido el detonante del final. No supe callarme a tiempo y fui más allá. El caso es simple: Él no puede mantener ningún tipo de relación conmigo mientras mis sentimientos sean tan fuertes. No quiere que dependa de Él, quiere que viva mi vida y la mejor manera a sus ojos es apartándonos. No puedo dejar que se culpe o que crea que me ha hecho daño aprovechándose de unos sentimientos que tengo. 
Tan solo quiero verlo una vez más, mirarlo a la cara y decirle que no le culpo, que no se ha aprovechado de mí. Y sí, por supuesto me gustaría que me follara, que me demostrara que es capaz de darme lo que siempre dijimos que haríamos. Sin embargo entendería que estuviera muy dolido conmigo. No quiero que se lleve ese recuerdo, no quiero que en su cabeza todo cambie y algo que fue bonito pase a ser algo que olvidar. ¿Cómo puedo hacerle entender que yo no me entregué por amor? Lo que yo tenía dentro, mis inclinaciones, mis gustos sobre el sexo, mi sumisión, estaban latentes en mí desde hacía años. Nadie me ayudó a sacarlos. Él ha sido el único valiente que se ha atrevido a azotarme, a follarme como a una puta y a sodomizarme como yo quería. No me dejé, no fui una niña tonta a la que tuvo que convencer. Muchas de las cosas se las pedía yo y así poco a poco me fue conociendo. 
Desde mi humilde punto de vista un hombre que es capaz de lo que Él hace que la folla con tanta dureza, dejándola de puta, pero que después se preocupa por ella, la protege y la cuida con cariño, para mí es un HOMBRE con todas las letras. Y para hacer eso no hace falta que esté enamorado, solo hace falta valentía para darle eso a una persona que te lo pide desesperadamente. Yo lo necesitaba, me gusta sentirme una puta y una niña inocente en sus brazos, me gusta esa dominación y a la vez esa protección que me ofrece. Son valores contrapuestos que hombres como él son capaces de equilibrar. 
Él me ha pedido que lo libere, que deje de depender de Él como mi Amo. No quiere esa carga en su vida sabiendo los sentimientos que guardo. Eso me duele en el alma porque significa que dejo de ser Suya. Pero lo peor es tener que olvidar todas las historias morbosas que planeamos juntos, poder hablar de como me follaba. A lo largo de los años pensamos en vernos, en que Él me llamaría y me haría cumplir todo lo que prometí, me reclamaría como Suya. Es duro tener que hacerse a la idea de que todo eso desaparecerá. Él se culpa por haberme usado de verdad, sirviéndose de lo que yo sentía.
Ahora me siento perdida, me han quitado una parte muy importante de lo que soy. Me siento inservible. Para mí la sumisión va muy ligada a la ayuda y al placer que le otorgas a tu amo. Ahora ni una cosa ni la otra podré hacer, estoy sola sin nadie a quien poder ofrecérselo. 
A pesar de que Él ya no quiera ser mi Amo, respeto su decisión, no voy a cerrar el blog. No puedo irme sin escribir todo lo bonito que para mi ha representado tenerlo a mi lado, y muchas reflexiones que me serán de ayuda para superar esto. El vacío que llevo conmigo es enorme para afrontarlo sola. Aunque espero ser capaz. 

viernes, 24 de julio de 2015

Las fieras rebeldes necesitan azotes

Lo peor que te puede pasar como sumisa es tener a tu Amo lejos. En realidad es como en toda relación a distancia, sin embargo para mí la necesidad de un abrazo es más fácil de cubrir que la de un azotito o una bofetada.
No sé por qué estoy así pero cada día encuentro una cosa que me hace pensar que mi Amo me aleja de Él. Cuando verdaderamente yo soy la que lo aleja con mi comportamiento rebelde, caprichoso e infantil. Antes cuando me ocurría teniéndolo cerca hablábamos y me tranquilizaba, mismo procedimiento que el actual. Pero al cabo del día o de los días venía y me follaba, ahí se altera el proceso. Y no obtengo ese castigo final. Cuando me follaba yo sentía sus ganas, comprobaba que Él era el mismo conmigo. No dudo de su sinceridad cuando me dice "tranquilizate, está todo bien, Yo soy el mismo contigo". Lo que pasa que antes tenía una manera tangible de demostrármelo. Con lo cual, el problema es únicamente mío por no confiar en su palabra.
Pero volviendo al tema principal, cuando yo me pongo como una fiera, como una cría a la que no han educado bien y no le han dado la confianza en sí misma, lo único que quiero es que me sacuda un poquitín. Necesito sentirlo de esa manera, diciendo "deja de ser una niña caprichosa y egoísta, eres mía y te prohíbo que te tortures así, solamente yo puedo hacer que llores". Algo así sería perfecto. A veces me creo tan poca cosa, tan insegura, que Él piensa soy celosa por desconfiar de lo que hace. Y de esto último nunca. Lo que me tortura es ser así. Me da miedo que un día se harte y me deje. 
Me dan miedo tantas cosas... Aunque la que más es dejar de ser Su sumisa. 

jueves, 23 de julio de 2015

Lo echo de menos

Echo de menos como huele, echo de menos Sus manos, esas que me cogían fuerte del brazo y me llevaban a la escalera para después meterse en mis braguitas. Esos dedos tan perfectos que me dieron tantos orgasmos. Echo de menos Su boca, solo verlo sonreír o hablar para decirme guarradas me hace extrañarlo más. Sus ojos, tan valientes, profundos, dominantes y comprensivos. Echo de menos Su cuerpo, algo que para mí era y seguirá siendo perfecto. Siempre me gustaba mencionar Su barriguita porque para Él era Su punto débil, y a mí me encantaba reposar mi cabeza sobre ella. Y echo de menos agarrar Su culo, besar Su polla y enredarme en Sus piernas. 
Llevo unos días muy malos. La necesidad de una palabra Suya es más fuerte ahora que no lo puedo ver. A veces estoy muy triste, lo echo de menos pero me callo las ganas de decírselo para no preocuparlo. Al final cualquier tontería sirve de detonante para ponerme rebelde. En lugar de ver mis fallos empiezo a liarla de tal manera en la que solo me centro en los Suyos: que si no estamos como antes, si no me dice las mismas cosas, si no está pendiente de mí... Al final discutimos. "Por qué estás así de alterada, yo sigo siendo el mismo, estoy normal y bien". Ay Amo... Yo también querría estar así, pero no puedo. Y ser consciente de esa incapacidad y culparme por no conseguirlo, armando situaciones de quejas y problemas, no me ayuda a lograrlo. No quiero que se harte de mí y me mande a la mierda por ser una niña caprichosa. Él me dice que está todo bien pero yo sé que en el fondo se cansa de que me comporte de esta manera. Le prometo que seré buena y la tristeza me vence de nuevo.
Otra cosa que empeora todo es que he vuelto a mí ciudad. Aquí empezó todo. Cuando miro la cama, recuerdo la de días que me pasaba entre estas paredes, en los rincones apoya muerta de ganas porque me follara... Ahora todo va ligado al principio. Recuerdo siempre lo bonito y lo echo en falta. 
En la última discusión que tuvimos mi Amo me dijo que a lo mejor estaba así porque ya no me satisfacía nuestra relación o porque estaba aburrida. Nada de eso, ninguna de las dos cosas es cierta. Él trataba de hablar conmigo para poder entender cuál era mi dificultad y así ayudarme. Pero me cuesta mucho decirlo. Si lo pienso no encuentro razón objetiva pero el caso es que lo quiero a mi lado. 
Para Él es importante que yo tenga mi vida y no centre todo en ser Su Sumisa, por eso a veces da pasos hacia atrás cuando le pido más atenciones por suplir las distancias. Sin embargo no es eso, así no me ayuda. Cuando lo siento ausente es cuando lo busco y se montan tales líos. En cambio cuando tengo seguridad por haber hablado con Él me calmo y busco esa independencia que quiere para mí. Necesito sentirme segura con Él, de esta manera tengo energía para lo que sea. Es como una manera de construir un apego seguro a Su lado. Si las necesidades básicas con Él están cubiertas me puedo centrar en lo demás.
Lo que espero de verdad es controlar estos arrebatos que me dan. No puedo ser castigada como antes y me da miedo perderlo. Él es el más bueno conmigo, no tengo nada que reprocharle. Ha sido el mejor comienzo que podría haber tenido. Cada día pienso en la suerte que tuve de conocerlo.

lunes, 13 de julio de 2015

Una pareja liberal no significa infidelidad

¿Cuándo nos enseñaron que la felicidad va ligada a ser fiel a tu pareja? ¿Cuándo se estableció que lo correcto era tener sexo exclusivamente con el hombre o la mujer que comparte tu casa?
Es cierto que la sociedad siempre ha tendido a establecer la pareja formada por un hombre y una mujer como el modelo a seguir. Pero hoy en día vemos como este canon va cambiando, y por suerte en muchos países ya puedes decidir vivir con una persona de tu mismo sexo o del opuesto. ¿Pero qué ocurre con la opción de tener relaciones con más de una persona a pesar de tener tu pareja estable? Son parejas liberales que deciden de mutuo acuerdo mantener una relación abierta, ya que bajo su punto de vista el ser humano no está hecho para tener sexo con una única persona durante un periodo prolongado, Si ambas partes están de acuerdo y es lo que quieren, no veo inconveniente en que lleven adelante este tipo de vida. Para tener sexo con otros no habría nada que ocultar, dirían que tienen pareja y que únicamente buscan sexo fuera de su relación estable. Sería decisión de los demás aceptar o no. 
Por otra parte, mucha gente cree que las parejas que establecen este tipo de relación lo hacen porque están insatisfechas. Yo no lo considero así. Si tengo una pareja, en mi caso un hombre, que me quiere, me respeta, me cuida y me protege, y yo hago todo lo posible por complacerlo, hacerlo sentir bien y darle lo mejor de mí, creo que cualquiera nos consideraría felices y satisfechos. Pero cuando mantienes todo eso y dices que follas con otros y con otras, es como si se desvaneciera. Ya no puedes ser feliz con tu pareja porque necesitas encontrar fuera lo que él no te da. Cuando precisamente si te sientes plena con tu pareja y buscas algo así es cuando menos tendrías que preocuparte. En cambio cuando una pareja o un matrimonio se estropea y una de las partes busca en otro lo que ya no consigue de su pareja, yo sí que me alarmaría. Significaría que estamos fallando los dos. Llegaría un punto en el que puede que me abandonara por otra. Pero si mi pareja recibe de mí todo y está a gusto a mí lado, yo me siento segura y sé que si folla con otras es porque puede, no porque lo necesite. Sé que regresaría conmigo. Si un día no lo hiciera es porque se ha enamorado de otra o porque yo no soy lo suficiente para él. Pero no me sentiría insegura o celosa sabiendo que se folla a otras. Es más, en este punto prefiero saberlo. Si somos una pareja abierta y liberal yo quiero saber todo y contarle todo. No hay que ocultar nada. 
El concepto de fidelidad también es un punto a debatir. Para muchas personas si te acuestas con otra persona que no sea tu pareja estás siendo infiel, da igual el marco de esa relación o lo que establezcan entre ambos. No hablemos ya de personas para las que un beso es signo de infidelidad. Pero la infidelidad se basa para mí en el desconocimiento. Si entre mi pareja y yo no nos ocultamos nada, no existe la infidelidad. 
Todos estos son puntos que se aplican a cualquier tipo de relación, no tiene que ser una relación D/s. Muchas parejas que mantienen relaciones vainilla se ven atraídas por una relación abierta, y muchas parejas D/s no son capaces de compartir a su pareja con otros. Aunque es cierto que normalmente se aplica a las relaciones D/s porque una sumisa debe estar dispuesta a hacer lo que su Amo le diga, sea follar con un hombre o con una mujer. Y debe aceptar también que su Amo folle con quien quiera. Pero para que funcione, sea como sea el tipo de relación debe existir acuerdo entre ambos, sinceridad y, lo más importante para mí, deben ser felices juntos y estar satisfechos de lo que mantienen juntos. 
Al final todo se resume en una cosa: si yo no juzgo una relación tradicional, aunque se hunda en la miseria por no follar o porque no puedan tener una conversación sin discutir, ellos no deberían juzgar a personas que son felices en pareja aunque follen con otros y con otras. Mientras que la gente no comprenda esto no evolucionaremos. 

domingo, 12 de julio de 2015

Sin mi Amo

Esta será una entrada rápida pero no quería dejar escapar más días sin escribir esto. 
Hace dos días me tuve que separar de mi Amo. Durante el verano al menos estaremos en ciudades diferentes. Es cierto que nuestra relación no es convencional y a pesar de no ser pareja yo me siento Suya. Lo voy a echar mucho de menos, es la verdad. Debo ser fuerte también por Él, porque en la distancia los dos podemos echar de menos al otro. Y no quiero ser egoísta y olvidarme de lo que Él pueda sentir o de lo difícil que le pueda resultar. 
A veces me siento muy torpe cuando estamos separados. No lo quiero molestar porque puede necesitar espacio y a lo mejor no quiere tenerme presente cada día en su cabeza. Sin embargo, a la vez tiendo a pensar que lo puede pasar mal por la distancia. El hecho de no saber como ayudarlo o cuál es el paso correcto me hace sentir muy inútil. Pero debo tener claro que Él es mi Amo, cuando quiera y esté en disposición me hablará. Quizá pueda parecer que me doblego, y no es así. En el tiempo que he estado con Él me he dado cuenta de que cuando dispone de tiempo está dispuesto a ofrecérmelo. Nunca me ha dado ni un solo motivo para pensar que me deja de lado. Ahora más que nunca debo tener esa idea bien clara y no desesperarme por no poder hablar tan seguido como antes. 
Una de las cosas que más me preocupaban al separarnos era dejar de ser sumisa. Hay algo que debéis tener claro: cuando una persona es sumisa, no lo es con todos. Yo como sumisa Suya lo obedezco y lo complazco en todo, Esto no es algo que pueda hacer con todos, porque no todos me darán la confianza y la seguridad para ser yo misma. Es algo que se deben ganar. Por otra parte el hecho de poder ser sumisa con algunas personas hablando en términos de sexo o pareja, significa que en mi carácter y en mi personalidad va impreso el complacer y ponerme "al servicio" de los demás en situaciones normales. Pero eso no me da placer, porque esas personas a las que complazco con una sonrisa, unas palabras amables o un gesto de simpatía no son mis amos. Ser sumisa por completo y disfrutar con ello solo me lo da mi Amo. Por eso tenía miedo en perderme esa parte de mí por la distancia, Únicamente a Su lado me libero. Con solo unos días separados me doy cuenta de que aunque no me folle y no me trate como a una puta, sigo siendo Suya, Su sumisa. Porque a Su lado siempre aflorará quien soy de verdad. 
Será duro, y esperaré ansiosa los deberes que me ponga y los refuerzos que me dé. Serán pequeños recordatorios. Ser capaz de cumplirlos será el premio y la recompensa más grande para calmar mis miedos. 
Lo adoro Amo. Gracias por encontrarme y saber ver lo que llevaba dentro. Gracias por hacerme sentir bien con ello y dejarme ser yo misma. Tú me animas a ser independiente. 

jueves, 2 de julio de 2015

Ser sumisa no es una etiqueta

"¿Por qué eres tan sumisa? Ninguna chica que he conocido se ha dejado hacer las cosas que tú de una manera tan sumisa". Esas cosas son las que me pregunta mi Amo. Sí, ya es mi Amo. Desde hace unas semanas lo llamo así y a Él lejos de molestarle le encanta. Si Él es mi Amo, yo soy Su sumisa. Para mí ser sumisa no significa ser tonta y hacer lo que te digan los demás. No. En Nacida para Obedecerlo ya explicaba lo que era para mí cumplir sus deseos. Ahora me doy cuenta que en lo más hondo de mí estaba ese sentimiento de sumisión que me permite disfrutar sus castigos. No lo veo nunca como algo denigrante como podrían verlo otros.
Otra idea que hay que tener clara es que para ser sumisa o Amo no hace falta que exista amor. Muchos pensarán que nos entregamos por amor y no es así. ¿Acaso se folla con amor siempre? No. Pues este caso es igual. Para mi la entrega que conlleva va ligada al placer. Yo me siento poderosa en mi papel, es una sensación de plenitud conmigo misma enorme. Encontrar a la persona que te lo permita y te trate como te gusta es increíble. Y aunque yo a Él lo quiera es un sentimiento de amistad paralelo a mi forma de vivir el sexo. No hay que confundir lo que me gusta con el amor como motivación. 
Voy con mi Amo en coche. Él conduce y yo siempre me quedo como una niña boba mirándolo. Hoy además está guapísimo: pantalones claros, camisa informal y reloj azul. Vienes de azul, le digo. "Este reloj ya me lo habías visto, pero como nunca te fijas en mí...". Le encanta picarme. Hoy vamos por tercera vez a nuestro sitio favorito. Mientras esperamos a que nos atiendan se gira y me dice: "cuando lleguemos quiero que te desnudes rápido y te pongas de rodillas. Con la coleta hecha para agarrarte bien. Hoy te quedas con las braguitas puestas pero ya sabes que el resto de veces te las tienes que quitar". Cuando me arrodillo me pregunta: "¿Te gusta como te trato, te gusta ser mi perra?". Como no gustarme Amo, lo miro desde abajo. Esa cara que para mí es perfecta y que me enciendo con solo poner sus ojos en los míos. Desde abajo lo veo tan superior y dominante, tengo la sensación de que podría hacerme lo que fuera. Y lo mejor de todo es que ni siquiera me planteo el dolor que conlleva. Porque no existe, solo hay placer. Él es tan bueno conmigo, sus preguntas y sus atenciones siempre llevan detrás una preocupación que oculta con embestidas fuertes, algún azote o un muerdo de los que me gustan. Pero están ahí, piensa en mí para que en ningún momento me sienta mal por ser su puta. Yo me rindo a Él sin condiciones. 
Me folla y me da tres orgasmos maravillosos. Entre uno y otro me cuenta una de Sus historias morbosas que me encantan o aprovecha para comentarme cosas de las que hablamos: "Te gusta más correrte conmigo entonces ehh... Cuando no me tenías a mí no te quedabas igual de satisfecha que ahora". Yo estoy en medio de una espiral de sensaciones. Sí Amo, lo deseo como nunca he hecho con nadie. No se trata solo de follar. Para follar lo podría hacer con cualquiera. Pero los demás no me darían lo que Él me da, no me harían sentirme sumisa. Yo sería Suya todos los días de mi vida. Es un error pensar que con otro tendría la misma necesidad. Con otro quizá follaría todos los días pero lo que me darían en cinco veces no alcanza a lo que siento con mi Amo en solo una quedada. 
Mientras tengo toda su polla dentro de mi coñito me ordena: "dime que eres una gorrina". Yo doy un rodeo y le digo que soy su putita. "No, dime que eres una gorrina". Se lo digo y se relaja, es Su manera de probar mi lealtad y saber que soy Su sumisa. Cuando me tiene agotada por las corridas me da la vuelta y coge mi culo a dos manos. Lo toca, lo pellizca, lo abre... Me encanta Su manera de prepararme. Se coloca encima de mí y acerca la polla a la entrada de mi culo. Mete despacio pero sin perder el ritmo hasta que está toda dentro. Justo antes me coge del cuello: "No dejes de mirarme mientras te la meto". Yo obedezco pero es tan fácil rendirme a sus encantos que a veces agacho la mirada sintiéndome muy pequeñita a Su lado. Él se da cuenta y me coge con más fuerza para que no me olvide. 
Hago que se corra con mi boca y nos bañamos juntos. Me pide que le seque las manos para coger su móvil. Lo obedezco. Es increíble lo mucho que disfruto con esos detalles. Normalmente es Su momento de relajación pero hoy me escucha más atento, juguetea con la espuma para taparme con ella y me deja que lo acaricie sin esquivarme. Me gusta este hombre, no lo puedo evitar. Se pone de pie y abre la ducha para quitarse la espuma. Yo me aparto rápido del chorro de agua. "Te apartas zorra. ¿Qué pasa? ¿No te quieres mojar la cara?". Ya sé que Él va a poner remedio, así que me coge por la coleta y me hunde la cara entre Su polla y Sus huevos. Me deja empapada y oliendo a Él, es lo mejor que me puede regalar.  
Nos dormimos, yo oliendo a Él y la habitación entera a lefa y a coño. Me atrae hacia Él con dominio, fuerza. "Puta ramera, guarra...". Me pone la mano en la cara y se me escapa decirle cabrón, "No me llames cabrón ahora". Sujeta mis tetas. Me duermo en sus brazos, soy una puta, la Suya. Y por qué será que a pesar de esta sumisión me siento tan segura a Su lado... Porque me ha dado seguridad en mí misma para no avergonzarme y porque confío en Él. 
Como véis la sumisión no es una palabra, son todos los gestos que se contruyen entre dos. Cada uno de ellos me hacen ser Suya.