Libremente soy Tuya

Libremente soy Suya

sábado, 27 de febrero de 2016

Pequeño manual de instrucciones

Sodomízame y cuídame siempre.
Cuando me pongo tonta solo quiero que seas mi Amo y me trates como merezco.
Me hace feliz servirte y cumplir tus encargos.
Nunca dejes de usarme y hacer conmigo lo que quieras.
Mi cuerpo entero te pertenece, es maravilloso que lo sepas.
Adoro tus mimos cuando Tu polla me atraviesa el cuerpo entero.
Me gusta que me felicites cuando lo hago bien.
Me gusta que me riñas y castigues cuando obro mal porque es mi manera de aprender.
No me preguntes qué quiero porque me hace feliz lo que tú decidas.
Dime siempre lo que te apetece y edúcame para saber anticipar Tus deseos.
No busco quitarte la razón pero sí que me entiendas.
Nunca pienses mal de mí cuando me pongo tonta.
Es mi naturaleza ser así, pero no quita que sufra cuando me siento sola o incomprendida.
Para mí eres importante y quiero que todo te salga bien.
Todos mis ataquitos son reajustes que voy haciendo, nunca pretendo dañarte.
Quiero sentirme siempre pequeña a Tu lado.
Permíteme siempre hablarte con la verdad y decir lo que necesito.
Cuéntame siempre Tus miedos y Tus problemas, me gusta poder ayudar a mí también.
Te adoro porque te gusto tal como soy y me dejas ser yo misma.
Juega conmigo, en el fondo soy como un animalito que busca atenciones.
Arrepentirme de ser puta, esclava o perra no entra en mis planes futuros.
Tu contacto es la mejor de las curas.
Desde la primera vez supe que sería Tuya.
Te pertenezco para siempre, da igual el tiempo que pasemos sin vernos.

Cosas pendientes

Darle Su regalo al Amo, junto con la mordaza nueva
Repetir esto
Probar esto otro:


Llamarlo por esa palabra que empieza por "P" todo un día
Meterme en la bañera, el resto es cosa nuestra...
Pintarme la palabra "feminista" en el pecho y realizar nuestra pequeña fantasía
Cumplir la tarea que me ordenó en cuanto tenga mi rinconcito
Comprar unas medias blancas

No quiero que esta lista sirva para meterme presión o agobiarme pero al menos quiero tener presente las cosas que me quedan por hacer. Antes las escribía y se las mandaba al Amo. Así Él también las puede ver.

martes, 23 de febrero de 2016

Sacrificios de ser Amo y cómo tratar a Su perrra

Aunque lo he pensado, pocas veces me he parado a reflexionar de verdad sobre lo que implica ser dominante. Es decir, ¿cómo percibe el Amo este tipo de relaciones? Es algo muy difícil porque solo tengo la perspectiva de mi Amo, pero trataré de reflejarlo lo mejor posible.
Podéis llamarlo miedo o simplemente preocupación, pero el Amo a veces me ha hablado de Sus pensamientos acerca de que lo que hacemos pueda ser malinterpretado. Él jamás me ha hecho nada que yo no deseara. Siempre lo tranquilizo: "YO DESEO ESTO", yo lo quiero a Él y todo lo que representa nuestra unión como Amo y sumisa. Por supuesto no me pide permiso a cada cosa que va a hacerme, por una sencilla razón: yo ya decidí voluntariamente entregarme a Él como Su perra. Confío en Él, sé que no me pondrá en peligro ni tampoco va a hacerme nada que no pueda soportar. Sería absurdo ir diciendo: "Sí Amo, eso sí puedes hacérmelo pero lo segundo ya no". Es un paso muy importante llegar al conocimiento verdadero del otro para dar el Sí de la entrega.
Otra de las cosas que lo fastidian es que se pueda pensar en machismo. Maldito machismo. Esto ocurre por la concepción que la sociedad tiene y su similitud con algunas de las rutinas de la D/s. Os pondré el ejemplo de las comidas: yo preparo siempre la comida, se la sirvo y le llevo agua o lo que necesite en cada momento. Es un acto que la sociedad moderna tildaría de machismo. Para nosotros no lo es, es solo una característica de mi pertenencia. Del mismo modo que lo es caminar a gatas o ser sodomizada. Ninguno de los dos tiene comportamientos machistas en su vida. Sus normas son la forma que toma mi entrega por Él. No mezclemos el machismo en esto, entre otras cosas porque a las sumisas nos dan carácter de víctimas. No somos tontas y sabemos perfectamente que el hombre que tenemos al lado nos va a cuidar por encima de todo.
Y esta última parte es mi favorita: el sacrificio de ser Amo. Es una cura de humildad para mí. Creemos que nosotras nos sometemos a Sus gustos, que tenemos que obedecer a todo, que a veces no toman en cuenta lo que nos gustaría escuchar... Y sí es cierto que es una parte muy dura de la relación, no nos vamos a quitar mérito. Pero cuando racionalizo todo y no actúo como una caprichosa me doy cuenta de que es muy duro para el Amo decirme que me calle, que lo deje en paz, que no quiere ni oírme. Si deja que me ponga a Su nivel me está faltando el respeto como Su perra, pero ello no quiere decir que no sea duro para Él poner esa distancia. No me doy cuenta de ello y me pongo como una loca tonta que lo único que quiere es que le ordene algo. No me doy cuento que Su orden es esa. No me doy cuenta que aunque quiera que me entienda en ese momento el Amo tiene que callarme la boca para que no siga desprestigiando la posición de cada uno. Me avergüenza actuar así. Lo mismo ocurre con las prácticas. Para Él es duro tener que castigarme porque no quiere verme mal, pero sabe que si no lo hace es peor. Los efectos del castigo tardan en hacer efecto, y acostumbrarse a obedecer, callar y no cuestionarte nada es difícil para las sumisas, pero necesitamos de verdad esa dureza. Sí que va haciendo efecto Amo.
Como dice mi amiga, también tenemos que ser buenas sumisas cuando no nos ordenan nada. No siempre pueden estar encima nuestra, inventándose maneras de jodernos y pensando castigos. De eso no nos damos cuentas y a veces no lo agradecemos lo suficiente. Por eso es un fallo y una falta de respeto que me olvide de apuntar alguna cosa en la libreta o que no le dé el reporte de alguna conversación guarra. Su única característica femenina es que es muy cotilla. Yo me río mucho con Él por eso, me parece muy adorable en Él. Claro que luego se venga y me encula fuerte: "¿te parece adorable esto?" Yo me sonrío y lo provoco para que siga.
La manera de ellos de ver el sexo a veces choca con la nuestra. Pero no debemos olvidar que somos complementarios, Su manera de disfrutar es la que deseo que me imponga. Podría seguir y decir mil cosas que el Amo hace por mí...

lunes, 22 de febrero de 2016

Noche que supo a dulce

Preparativos, expectación y muchas ganas metidas en una maleta. Iba a pasar casi 24 horas seguidas con el Amo y a dormir con Él. Me gustan estas ocasiones porque además de follarme, puedo dedicar todo ese tiempo a servirlo. Para mí es increíble lo que genera en mi cuerpo la orden más sencilla: "tráeme un vaso de agua". Solo con eso mi coño responde feliz. Es duro a veces no contar con eso diariamente, por eso disfruto tanto estas oportunidades.
Todo empieza por recogerle su bolsa y llevarla a la habitación. Coloco la botella de vino a enfriar y lo espero como corresponde. El Amo entra y me pregunta si estoy bien. Es lo primero que hace casi siempre y me gusta, me da igual por qué lo pregunte. Nada más hacer otra cosa le quito los zapatos y zanjamos las cuentas. Hay momentos en los que estoy tan imbuida en todo el proceso que su voz me llega más lejana, pero lo siento dentro de mí. Estoy como flotando de felicidad. Da igual lo que me haga. Los dos sabemos lo que toca y quienes somos para el otro. Él: cabrón, dominante y aprovechado; y yo: puta, sumisa y esclava. Es mi mitad en muchos aspectos de mi vida. No me importa lo que tengamos al margen de nuestra relación, ni las etiquetas que a veces pongamos. Me da igual estar escribiendo esto mientras Él está con Sus cosas. Somos diferentes pero complementarios. No quiero que deje de ser Él mismo conmigo. 
Me folló el culo lo primero, me sodomizó y me dejó preparada para después seguir recibiendo. Yo no puedo evitar correrme así. Me pidió que me tocara, sin embargo luego me paró: "aparta que ya lo hago yo, pon el culo en pompa...". Me masturbó como solo me gusta recibir de Él, con decisión y agarrando el coño que le pertenece. Después de muchos cambios y posturas me llevó al baño. "Quédate quieta al lado de la taza del váter". Yo obedecí con otro charco empezando a formarse en mi interior. Hizo pis conmigo al lado y me dejó limpiarlo. No apartaba los ojos de Él durante el proceso y me alegré de verlo con Su mascota de compañía. Cuando llegó el momento de metérmela en la boca no me dio nada de asco. No sabía ni siquiera mal, y aunque así fuera para mí es como la gloria por venir del Amo. Me pidió que llenara la bañera y cuando estuvimos un rato dentro y relajado me pidió que me acercara a besarle. Me incorporo sonriendo y fui a darle besitos. Después me hizo hueco y me dejó ponerme a Su lado. Yo con la cabeza medio en el agua pero apoyada en Su pecho y mojándome el pelo, me dejé acunar por Él.
Cuando el Amo estuvo limpio y seco me dediqué a vestirme y a bajar a por un abridor de botellas. Aún no tenía lefa y ya estaba muerta de vergüenza. Subí y brindamos, yo por el Amo y Él para que fuera buena. Me da mucha rabia decepcionarlo con estas promesas.
Fue todo estupendo porque yo llevé Su postre favorito, comimos de todo y me dejó comer con las manos. Para Él siempre un tenedor porque debo recordar que el Amo es civilizado. Cuando me lefó la cara no fue tan civilizado... Fue a joderme porque después bajé de nuevo a la calle a por dos cafés. El motivo de esos encargos es también cumplir con Sus órdenes en situaciones a veces no muy favorables para mí. No me dejó ni que me peinar para disimular los grumos de lefa que unían mis mechones. Así que más contenta me puse y me pasé el pelo por detrás de las orejas mientras bajaba. Vimos el partido y merendamos fruta, dulce y frutos secos. Me dio las gracias por preparar toda la comida y me apretó contra Él mientras dormíamos. 
Fue la mejor noche con Él, me hizo incluso bajar al suelo y ver la película desde ahí mientras Él me miraba desde la cama. Es mi Amo y da igual el reconocimiento que me dé Él, yo siempre voy a estar a Sus pies, porque lo adoro de verdad. 

miércoles, 10 de febrero de 2016

Novatos: Él es el Amo y yo soy Su perra

Ni el Amo ni yo hemos tenido nunca experiencias previas dentro del BDSM ni en una relación D/s, somos novatos en todo esto. Es algo que ya he comentado en otras entradas: yo fui la que pedí ser Suya, le pedí que fuera mi Amo. Sin embargo Él es el que ha sabido llevarlo de manera natural. No digo que sea perfecto y el hombre más sabio del mundo, lo que digo es que el Amo tiene claro el concepto de ser mi dueño. Yo tengo muy asumido que soy puta en la práctica, pero en la teoría aun hay cosas que me cuesta asimilar. En este sentido el Amo es mucho más equilibrado que yo y sabe llevar a la par ambos campos.
El verano pasado tuve una racha muy mala, los que me leéis desde entonces ya lo sabéis. Me quejaba por no saber cómo comportarme, por no saber lo que quería y exigirle a Él comportarse de una determinada manera tan solo porque era lo que pensaba que correspondía con ser Amo. Ahora sé lo equivocada que estaba por exigir en comparación con unas doctrinas que no eran las nuestras. El Amo me dijo muy claramente el otro día que Él se considera mi dueño y que yo soy Su perra esclava, ni BDSM ni reglas. Nosotros no conocemos ese mundo, quizá podamos identificarnos con algunas cosas pero ahí termina toda la relación. Esto hace que no tengamos una palabra de seguridad ni muchas otras cosas que para nosotros son banalidades. Todo lo que sea un adorno superficial a nosotros no nos aporta nada. Más bien a mí me quita naturalidad para ser yo misma y estar a cada rato comparando lo que otros Amos le hacen a sus sumisas. Yo tan solo debo obedecer en todo, no tengo la capacidad de decir que soy sumisa, no quiero tener el mínimo rastro de humanidad ni de voluntad con el Amo. Él me está ayudando, me lo está quitando poco a poco. Los dos sabemos que ser Su perra implica mucho esfuerzo y bien sé lo que cuesta rechazar todos los convencionalismos sociales, todos los discursos que protegen a la mujer de humillaciones y muchos más prejuicios contra prácticas que degradan a la mujer. He nacido en una sociedad que promueve unos valores sexuales contrarios a los míos. No quiere decir que me deje influenciar ni por el Amo ni por la sociedad. Yo sé lo que quiero, y es ser Su perra. Sé lo que soy, por eso mi deber es aislar el ambiente en el que vivo. En el resto de facetas de mi vida soy una chica normal, tengo mis opiniones como las tiene el Amo, tengo mi vida que organizar yo sola, tengo mis responsabilidades, etc. 
Digo todo esto porque si antes luchaba contra las normas impuestas por el BDSM, ahora lo hago contra el formato social de lo que es la mujer en una relación. Cuando tenga mi pareja vainilla me ajustaré a esos convencionalismos porque son coherentes con lo que viviré. Pero con el Amo no me sirven. Al Amo no lo puedo insultar por muy enfadada que esté, ni aunque me dé motivos. Al Amo no puedo alzarle la voz ni ponerme a Su nivel. Con el Amo debo acatar los castigos porque bien sé lo merecidos que son por ponerme arribista, exigente y sentir celos sin motivos. Y sobre todo, ante el Amo debo agachar la cabeza y reconocer que soy una pesada, que cuando me pongo insistente lo único que hago es agotarlo y que le entren ganas de no verme más. Duele mucho saber que haces mal y que a pesar de que luchas los frutos maduran muy despacio. Pero he de aprender aunque sea por Él, porque sé que le hago daño cuando me hago la víctima o me considero inútil. Es como estar fallándole a Él y al esfuerzo que hace conmigo. 
Mi deseo de ser Suya es enorme y el esfuerzo que pongo por "deshumanizarme" ante Él es inmenso también. Por eso no quiero saber nada de BDSM ni de relaciones ajenas tan dispares. Quiero que en nuestro mundo mi ley sean sus palabras, sin más cuestiones ni dudas que otros me planteen fuera. Soy muy cabezota y tozuda, me cuesta callarme las replicas y obedecer Sus silencios, lo que pasa que mi objetivo es mucho más grande que todo eso. Así que voy a hacer un transvase de voluntades y de cabezonerías: que todo vaya a mi esfuerzo de ser Su perra fiel y sometida. 

viernes, 5 de febrero de 2016

¿Por qué soy una puta cerda?

1. Porque me gusta que me sodomicen y me dejen el culo dolorido, parece que si no no me siento follada y así no me voy feliz a casa.

2. Porque fantaseo con un bukkake con desconocidos.

3. Porque me mojo como una puerca y huelo como tal cada vez que pienso en follar. 

4. Porque me gusta que me humillen, es así como me siento la más puta.

5. Porque me gusta hacer disfrutar al hombre, sentir que soy la responsable de su placer.

6. Porque me gusta que me traten de la manera más dura. 

7. Porque puedan pensar que soy tonta y me dejo sodomizar engañada. 

8. Porque me encanta ser una perra y usar mi boca para coger cosas.

9. Porque se corren como les da la gana y si es en la cara me jode más.

10. Porque acudo manchada y sin limpiarme ni la ropa para cumplir tareas de cara al pública.

11. Porque me corro con una polla metida por el culo.

12. Por acudir sin bragas a verme con una amiga.

13. Porque me pueden estar jodiendo muy fuerte, el placer que siente el hombre es superior y se me merecen que aguante. 

14. Porque no me basta con una sola corrida, necesito más para quedarme plenamente usada. 

15. Porque necesito que me peten el culo cada poco para ser feliz.