Libremente soy Tuya

Libremente soy Suya

domingo, 18 de diciembre de 2016

Luces y sombras

No sería crítica ni razonable si alabase todo lo que el Amo hace. Ahora bien, que no saque a relucir sus defectos no quiere decir que no los tenga. Lo mismo que ocurre conmigo. Antes que ser mi Amo y yo su perra, ambos somos seres humanos con una personalidad y un carácter que se ha ido forjando a lo largo de años. Es algo tan propio y nuestro que cuesta dejarlo a parte en relaciones como esta. 

Como he dicho muchas veces, creo que con Él hace tiempo que dejé mi orgullo a parte. Es mejor no tenerlo cuando perteneces a una persona. En lugar de orgullo, a medida que pasa el tiempo voy ganando actitud críticas y habilidades para razonar con el Amo cuando es necesario. Él no tiene por que dejar su orgullo a parte. Bien sé que si se relaja conmigo me olvido de las cosas, y en lugar de darle la mano le cojo el cuerpo entero. Pero al igual que es duro conmigo, está aprendiendo también a ser comprensivo. No por comprender a la otra persona eres blando con ella. Y a veces se consigue más tendiendo una mano y arropando a alguien que te pertenece que exigiendo sin más. Es algo que el Amo ha aprendido, o creo que va aprendiendo poco a poco. 
El respeto que le tengo, la admiración y lo mucho que lo adoro hace difícil hablar de este tema. Yo jamás voy a criticar ninguna de sus actitudes, simplemente porque no me corresponde a mí juzgar nada. Pero creo que es necesario de vez en cuando analizar nuestros actos para mejorar. De modo que me toca hablar un poquito de mí. Cuesta definirse a uno mismo, pero creo que principalmente soy caprichosa. Me cuesta mucho hacerme a la idea de un plan cancelado, un contratiempo o cualquier cosa que implique posponer un encuentro con el Amo. Mi primera reacción es la desilusión pero se me pasa cuando Él me explica la situación y me dice que no pasa, que está todo bien y que ya buscaremos otro ratito. Y me doy cuenta al escribir esto: "no pasa nada, está todo bien", del poder que tienen sus palabras en mí. Una de las virtudes que más me gustan de Él es su sinceridad, aunque duela cuando escucho algo que no me gusta. Cuando me dice cosas como esas me calmo al instante, confío en sus palabras porque sé que no me las diría de no ser ciertas o tan solo para que me callara. 
Supongo que las ganas de verlo me hacen de algún modo egoísta. Me centro tanto en querer verlo que olvido que si me dice que no puede es porque tiene algo importante. Lo que pasa que me encabezono tanto con verlo y buscar alternativas que se me olvida su situación. Es algo en lo que tengo que mejorar pero en lo que he avanzado muchísimo. También quizá porque entiendo que si insisto cuando no hay posibilidad, lo único que consigo es agobiar y resultar egoísta de verdad. Pero repito lo mismo: basta una explicación por su parte para yo entender y callar. Es una actitud madura por parte de ambos en lugar de querer terminar con algo sin ponerse en la piel del otro.

Después están las luces, las virtudes y todo aquello que prevalece siempre en nuestros recuerdos. Y es que Él es un hombre paciente conmigo. Puede que con otra persona no hubiera tolerado ni la mitad de lo que ha aguantado conmigo, y es algo que siempre agradeceré. Desde el momento que lo conocí, desde el minuto cero en el que me tocó ha sabido enseñarme, ser comprensivo con mi situación, saber esperar cuando tocaba y animarme cuando me veía lista. Su mente y su pensamiento es algo que siempre me ha fascinado. Es listo, ocurrente y tiene siempre algún detalle con el que me sorprende. Y su manera de escribir cuando quiere ponerme como una perra en celo no tiene punto de comparación con otra para mí. Es un hombre muy responsable con todo lo que hace, jamás me ha puesto en peligro de ningún tipo y quizá se preocupa más por mí en algunos aspectos de lo que yo misma hago. He aprendido mucho del Amo en eso. Cuando una persona te importa mucho, quieres que se sienta segura contigo. Y no solo es misión suya protegerme, mía también con respecto a Él. Su sentido del humor es el más cabrón que he visto. Es tal que me sorprendo a mí misma como una perrilla rabiosa deseando echarle en cara que se meta conmigo o me chinche, pero a la vez con una sonrisa en la cara que me hace imposible enfadarme con Él. ¿Y por qué? Porque lo conozco, porque sé que no hay nada en sus palabras que haga sentirme mal a propósito. 
Y yo... No lo sé. No soy de sacarme virtudes. Me da miedo decirlo y ser un poco gafe. Pero supongo que ante todo soy transparente, no hay dobleces en mis actos. Cuando quedamos me folla siempre como si no hubiera mañana y le correspondo del mismo modo. Mis ganas de verlo son incondicionales. Adoro ver como se desviste, como pone la tele o como come. No necesito nada en concreto cuando se trata de Él porque el simple hecho de compartir un tiempo y un espacio con mi dueño me hace muy feliz. Mis ganas por verlo, por agradarlo en cada detalle y por que esté a gusto tampoco buscan nada a cambio. Tampoco hay nada que Él me pudiera hacer por lo que yo pudiera criticarlo en público o poner en tela de juicio su imagen. Esté conmigo, estemos separados o esté en la China yo voy a cuidar de Él en ese sentido y en todos. Creo que no hay una sola cosa que haya hecho en mi vida con maldad. De buena a veces soy tonta y cometo fallos que luego se vuelven en mi contra. Pero estoy aprendiendo de cada cosa que me pasa y que vivimos juntos. 

No puedo decir otra cosa más que soy sincera. Mi entrega a Él no tiene ninguna doblez y llegará un día en el que logre actuar según sus órdenes sin cuestionar nada. Y seguro que llegará ese día y el Amo también sabrá todo el poder que tiene sobre mí y la capacidad para manejarlo. Porque si hay algo que no ha cambiado en estos años es mi confianza en Él. Ninguno se ha rendido nunca con el otro, a pesar de haber pasado momentos malos. El motivo de eso no es otro que la luz. No importa pasar un momento malo si sirve para mejorar, no importa escuchar algo que no gusta si te ayuda a crecer. He dejado de angustiarme por el futuro con Él, de planificar todo hasta el punto que me hace sufrir si luego no ocurre. Mi única expectativa es hoy, es seguir siendo su perra, servirlo y recibir el premio que Él Amo considere. 

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