Libremente soy Tuya

Libremente soy Suya

sábado, 28 de enero de 2017

Te adoro

Entrada número cien del blog. Muchas veces le digo al Amo que lo adoro, pero nunca lo usé como título en una entrada. Quería que el día que lo escribiese fuera de verdad: adorarlo para ser suya y que me folle, pero también para quererlo hasta el punto de morderme la lengua y callar por obedecer lo que ordena. 
Sabía que esto podría ser difícil, pero soy una cabezota, siempre lo he sido y no he sido capaz de apartarme de quien me gusta. Él ha vivido mucho, ha tenido experiencias y ha aprendido cosas por las que yo no he pasado. Con el tiempo te haces una armadura que te protege de todo lo que te puede dañar. Dejas de sentir tan fuerte y tan profundo para que ya no te duela tanto. Yo lo sabía. Yo sabía que habría cosas en las que chocaríamos y yo no entendería por no haberlas enfrentado nunca. Porque yo era una novata de las relaciones y las emociones, para mí todo sería intenso. 
Me prometí antes de verlo en persona que no me vincularía a Él más de lo necesario, que solo seríamos amigos y que probablemente a los pocos meses de conocernos todo se acabaría. Pero hay partes que mi mente no puede domar. Lo vi y todo me gustó: su encanto, su seguridad, sus ganas de follarme, su sentido de la responsabilidad, la manera de preocuparse por mí, una chica a la que acababa de conocer... Mi corazón no había sufrido decepciones ni rupturas, mi cuerpo entero era libre y virgen. Eligió probar e irse con Él. Y la mente no puede hacer nada en esos casos, la razón no puede frenar lo que siente el corazón. Quizá porque soy incapaz de entregarme a medias. Con todo me ocurre igual, si no aprecio a la persona tampoco me interesa involucrarme más de la cuenta con ella, ni para tomar un café ni para hablar. 
A día de hoy sé que le pertenezco, no es un capricho ni algo que me empeñe en forzar ni demostrar. La emoción del primer encuentro, la novedad, se pasa. No puedes mantener el mismo nivel aunque quieras, y a pesar de eso el sentimiento que tenía de base se mantiene. ¿Qué es entonces? Es entrega. La más profunda y desinteresada que hay. La que me hace buscarlo a pesar de las discusiones. Puedo aguantar sin hablarle o sin verle pero cuesta. Es algo en lo que trabajo y poco a poco me sale con más naturalidad. Es complicado porque no olvidas a quien perteneces aunque no hables con esa persona. Quiero aprender de mis errores, quiero estar siempre con el Amo y quiero que nunca nos alejemos del otro. Y también me encantarían miles de cosas más. Sé que no puedes hacer promesas eternas, pero ya no las necesito tampoco. Tengo la promesa del presente, de todo lo que he logrado, de que estoy aquí para Él. Como decía en la anterior entrada: estoy aquí para hacer que su vida no sea la ordinaria.
Te adoro Amo. Siempre tendrás un refugio en mí. Tú eres fuerte pero si puedo ayudarte estaré feliz de recibirte. Quería que esta entrada fuera especial. Quería demostrar que todos cometemos errores pero que si son cometido porque estás aprendiendo se pueden arreglar. No soy una persona a la que le guste aparentar, y si me duele algo lo digo y si algo me hace reír también lo digo. Ojalá todos pudiéramos vivir en un estado de felicidad y paz continuo. Pero son esas caídas y esas tormentas las que nos hacen apreciar aún más lo bonito que nos rodea.
Te adoro de nuevo y cien veces más. 

martes, 17 de enero de 2017

Hambrienta


No sabía que me moría de hambre hasta que te probé. Lo veo entrar en mi casa. Es el día, es mi luz en esta tarde de sábado. Es una sorpresa que no esperaba en mi día especial. Me pone de pie y me lleva a la habitación. "Hoy decides tú lo que vamos a hacer, te has portado muy bien y quiero premiarte". En ese momento mi cuerpo no responde bien, no rige, no discurre, no es capaz de decidir ni de elegir estando el Amo delante. Tan solo pedí en base a lo que soy. Todas aquellas cosas que podía haber pedido dejan de pesarme y disfruto de nosotros. Me folla mi coñito y me abrazo a Él. Me besa, me lame la carita, me pide que lo agarre del culo y lo empuje contra mí. Me sumerjo en un terremoto de emociones. La pasión que me hace sentir, la fuerza y las ganas animales que me hace tener por Él. Pero también todo el cariño que me provoca, todo el afecto y la gratitud que siento hacia este hombre. Mis ojos se mojan como mi coño. No sabía que me moría de hambre hasta que te conocí Amo. 
Le pido que me folle el culo y el Amo se sonríe: "pero hoy yo quería dejarte con el culito bien, te estoy dejando elegir bonita... Y justo me pides esto para irte con el culito abierto otra vez". Lo sé Amo pero tus gustos son ahora también los míos porque yo lo siento así, porque me gusta y porque me siento extraña si te vas sin marcar mi culo. Me tumbo y le digo que ya tenía un poquito de gel puesto. Entonces se ríe como un niño y me dice que soy tonta, que no tenía porque haberme ofrecido a ser sodomizada porque hoy era mi día especial. En mi cama, rodeado de colores suaves, con todas mis cosas y mi decoración de niña mona, el Amo se ríe y sus ojos también se ponen vidriosos. Me encula fuerte y con ganas, me muerde, me lame y me coge del pelo. Yo gimo a punto de derramarme y una embestida profunda consigue hacerlo. "Estás hasta más guapa... Pobre niñita que se va con el culo roto otra vez, ay". Se tumba del todo sobre mí y reposa con su cara junto a la mía, sin sacar su polla de mí. Nuestra postura favorita para descansar unos segundos. Los dos nos reímos y yo hago pucheros y escondo mi barbilla en el hueco de la almohada mientras me acaricia la cabeza. 
Me pregunta donde quiero que se corra. Y no dudo: en mi cara. Hace poco más de un mes que estoy sedienta de su leche. Me gira la cabeza a un lado y ahora se derrama Él sobre mí. Su lefa me baña toda la cara y me deja jodida y llena, justo como me gusta. Por fin tengo mi premio y por fin estoy con Él.

No sabía que me moría de hambre hasta que te probé. Lo veo entrar en mi casa. Es la noche, es mi dueño. Es quien dispone y ordena. Es quien se sirve de mí para saciar sus apetitos y quien honra mi condición. Me lleva de la coleta a mi habitación, lo ayudo con los pantalones y me arrodillo. El Amo necesitaba de mí y quería mi boquita en su polla. Hago una mamada suave y dulce al principio para luego aumentar el ritmo. No está en sus planes hoy darme placer, pero me para un segundo y me dice que me deja correrme, que puedo tocarme con su polla en la boca. Me corro. Mis rodillas se hacen débiles y le aprieto más fuerte la polla. Él también gime y al poco se corre en mi boca. Me pidió que no lo tragara y se lo enseñara, así que hago lo propio y sonríe contento. 

No necesito mariposas cuando Él me da más allá de eso. Tampoco sé cual será mi destino en la vida, pero tengo claro que una parte de él es hacer que la vida del Amo no sea como la de cualquier hombre común y corriente, que disponga de una persona que lo satisfaga y lo haga feliz como Él me hace a mí. Es la noche y es el día, es la dulzura más maravillosa del mundo y la autoridad más firme cuando toca. Haces que mi corazón lata más rápido. Haces que te adore todos los días. 

miércoles, 11 de enero de 2017

Escenario primero

Antes escribía reflexiones, dudas, conflictos internos y fantasías que se quedaban ahí. No lo abandonaré, porque es mi manera de vaciarme de vez en cuando, pero me doy cuenta que de un tiempo a esta parte escribo cuando siento en el pecho una alegría y una felicidad que me explotan dentro. Que quieren salir y contagiar todo y a todos.
Estos días están siendo muy especiales y siento que son un buen augurio. Como la antesala o el primer escenario de una película o de un capítulo de mi vida. Hace un par de días pude ver al Amo. Hacía más de un mes que no lo hacía. Él tenía muchísimas ganas de verme también y no fue solo producto de una petición mía o de una exigencia. Hemos pasado un mes complicado por varias cosas pero ante todo estoy orgullosa porque he intentado dominar mis impulsos. Y también estoy contenta porque el Amo ha sabido entenderme y comprender mis motivos cuando a veces saqué un poco los pies del tiesto. Así que lo de ayer me supo a pedacitos de cielo caídos en mi cama.
No esperaba que ocurriese nada concreto cuando nos viéramos, sabía que teníamos poco tiempo. Estos días más sosegada y feliz, quizá fruto de ese disfrutar sin planificar. He dejado de pensar y de creer que mis decisiones o mis deseos tienen peso. A cambio he conseguido que hablando desde mi lugar sean escuchados y atendidos por el Amo. No os hacéis idea de cuantísimo lo adoro y lo contenta que estoy por todo ello. Perdonadme si me repito pero es importante el cambio que siento. En muchos aspectos el Amo ha sabido reconducir mis caprichos. Y es que ser suya para mí antes era la exigencia de un hacerme sentir especial a cada momento, me perdía en peticiones, en rabietas y en pataletas de niña malcriada. Me equivocaba al creerme con un poder que yo debía de haber perdido en el momento de pedirle ser mi Amo. Era sumisa de boquilla solamente. Ahora si fallo en algo será porque me supera, porque no soy humanamente capaz de enfrentarlo, pero nunca jamás será por egoísmo o reclamo. Y en lo único que confío es en que el Amo sabrá verlo y valorar todas las circunstancias. Porque sí y porque confío en Él.
El Amo y yo hemos hablado sobre mí y mi condición. Me encanta ser una cerdita y una perra y que Él lo valore como algo positivo. La parte buena, como ya decía, es que gracias a sus normas y su saber hacer conmigo he aprendido a no dejarme llevar tan solo por el deseo y la ansiedad de verlo. Me ha enseñado lo que es ser servicial, comprensiva y la perra que Él quiere. Siempre lo he creído: no hay amos buenos ni malos cumpliendo ciertos criterios. Lo que a mí me funciona puede que a los demás no, o que a mí tal persona me parezca un horror como amo y a ti el más estupendo. A mí me encanta Él y lo que ha hecho con mi "materia prima". Cuando hablamos suele decir algunas veces: "en realidad no sé quien es más cerdo de los dos,,,"
Por primera vez nos noto a ambos con ganas de cuidar del otro, pero haciéndolo de verdad y no como parte de un guión auto impuesto. No puedo decir otra cosa que espero que este sea el empujón que necesitábamos. Que ya he tocado fondo muchas veces y las últimas fueron muy profundas, de las que dejan grietas. Lo que quiero es sanar a su lado y curarlo yo a Él también, comprendernos sin buscar nada más allá de un beso o la follada de culo más bestia del mundo. Te adoro Amo y mientras me lo permitas seguiré tus pasos.

viernes, 6 de enero de 2017

Cosas que me hacen feliz y el deseo de tocarte

Palabras escritas sin saber cómo serían recibidas. Conversaciones en las que terminaba apoyada contra una pared porque no podía conmigo misma, deseando rozarme contra cualquier cosa. Tres amaneceres a su lado y el susurro en secreto de que se volviera a repetir. Montarme en coche con Él y cruzar cómplices miradas silenciosas. Jugar a los "eres adorable" con su polla en mi culo. Tenerlo a mi lado y sentir las mismas ganas en cada gesto. Cientos de orgasmos que buscan refugio en su cuerpo.
Podría seguir y seguir con miles de momentos que guardo como los mejores regalos que me ha dado. Y es que cuando pasa el tiempo no echo de menos cosas materiales, no necesito pendientes, vestidos, perfumes ni ninguna otra cosa. A lo que siempre regresan mis pensamientos cuando se acuerdan de Él es a aquellos momentos que hemos vivido juntos. Cuando pienso qué es lo que me gustaría recibir por Navidad, por Reyes, por mi cumpleaños o en cualquier otra fecha, siempre es Él. Solamente el hecho de verlo me vale por todos los regalos que quieran hacerme.
Estos días han sido maravillosos. Me he visto fuerte, capaz de esperar y no reclamarle una respuesta. De entrenarme en valorar lo positivo. De entender que no puede estar siempre pendiente de cada palabra que digo. De leer feliz las frases que me escribía. De compartir planes, fantasías e ideas. También de plantearle mis debilidades, cosas que aún no puedo conseguir pero que con el Amo a mi lado seré capaz. 
Una de mis cosas favoritas es escribir para Él: que me pida un texto y elaborarlo con ganas y esmero porque sé que lo valorará. O hacerme una foto porque el Amo quiere verme. En la distancia muchas veces no sabes cómo interpretar las palabras de la otra persona. Sin embargo, recibir peticiones, órdenes o encargos suyos me da una paz y una tranquilidad enormes. 
Si me concediesen un deseo sería verlo para guardar en mi cabecita otro recuerdo juntos. Porque ni el dinero ni nada material me asegurará su compañía ni su permanencia conmigo. En algo más del mes que llevamos sin vernos ahora solo pienso en vivencias juntos, en como me ha roto el culo otras veces, en como he acudido a verlo, en lo mojadas que tenía mis bragas, en como le he chupado la polla nada más entrar por la puerta, en como sus ojos mi miraban complacidos de servirlo... Miles de cosas que me han hecho feliz y que me llevan a el punto de reafirmarme como suya. 
La Navidad termina y dicen que los mejores regalos son los que no cuestan dinero: salud, amor y felicidad. Por eso no hago hincapié aquí en el vestido o en los zapatos que me regaló. Fueron regalos estupendos, claro que sí. Sin embargo, si tuviera que elegir, me quedo con mi pulserita, como símbolo de pertenencia al Amo, y con todos esos recuerdos felices que me conducen de nuevo a desear tocarlo otro año más. 
Y sí, tengo unas ganas a rabiar de que me sodomice hasta que mi culo quede marcado con la forma de su polla.