Libremente soy Tuya

Libremente soy Suya

martes, 13 de junio de 2017

Lo que a mí me hace feliz

Hace unas semanas surgió en twitter una idea muy graciosa sobre lo que somos las sumisas, o lo que deberíamos ser. Me da bastante rabia que a las sumisas se nos ponga a todas en el mismo saco. Para empezar porque a pesar de ser sumisas, cada una lleva su "vocación" como más le satisface: solo para sesionar, solo con tu Amo delante, solo en el sexo... No hay ninguna manera mejor que otra, solo la que a ti te hace más feliz. Y lo mismo ocurre con los Amos. Pero ninguno por ello debe sentirse superior a nadie.
Ante una discusión, muchas personas piensan que si tu Amo no te entiende, si no se pone en tu lugar, etc, es que no está haciendo bien su trabajo. Y estoy HARTA de ese discurso. Para empezar porque considero a mi Amo un hombre bastante paciente, y para continuar porque me educa lo mejor que sabe, dado que Él parte de la misma base que yo. Si a pesar de su trabajo y su esfuerzo me rebelo y actúo malamente, la que tendrá que ponerse las pilas sería yo. A mí me cuesta pillar ciertas cosas. Mi mente sabe lo que debe acatar, pero si tengo el día tonto o pienso que tengo la misma voz que Él para decidir, la cago, hablando claramente. Y claro que me sienta mal, claro que sé que he metido la pata. Pero en ningún caso quiero desestimar su autoridad. Es difícil a veces disociar tu parte de mujer fuerte e independiente, con esa otra parte sumisa. Porque en cuanto se descompensa ese equilibrio, te crees con el derecho de exigir. En estos casos lo que he aprendio es a asumir mi parte de responsabilidad, dejar el victimismo a un lado y ser crítica.
En ese divagar piensas miles de cosas, y pongo ese ejemplo para que entendáis cómo puede ser visto desde fuera. Estás envuelta en una sociedad que por desgracia nunca se va a poner en tu situación. Las veces que eso ocurre te respetan (con suerte), pero no te comprenden. Y aunque me rodee un pensamiento opuesto al mío, yo no me dejo llevar. Porque sencillamente su manera de ver la vida no es la que a mí me hace feliz. En un momento de bajón, si no tienes claro lo que eres y lo que te gusta, puedes ser fácilemente influenciable. Y hablo por mí, pero también por quienes compartimos este sentimiento de sumisión, porque no soy el objetivo de defensa de nadie. Me considero igual que cualquier otra persona, igual de fuerte e igual de imparcial para tomar mis decisiones. No necesito que ningún grupo me defienda. Si necesito consejo lo pediré a quien yo crea, pero no es necesario que personas ajenas usen mi situación para darse lecciones a sí mismas. Yo haré lo que quiera con mi Amo, ni soy tonta por dejarme ni me obliga a nada. Me sienta muy mal que las personas juzguen este tipo de relaciones partiendo de la base de que me tienen que defender por ser la parte "débil". Como si Él fuera malo o que sé yo. Parece que de cara a la galeria tienes que estar siempre con una sonrisa, porque si no eres vulnerable a recibir comentarios compasivos. Pasa con las relaciones D/s pero también con relaciones normales. La diferencia es que en estas últimas nunca te harán sentir mal por estar sometida a una persona. Por suerte aprendes. Te pones un impermeable para que todos los comentarios de desconocidos y personas que solo van a criticar por morbo, te resbalen. 
Sí que es cierto que dentro del BDSM hay hombres que se aprovechan de la condición sumisa de las mujeres para hacer con ellas lo que quieran. Se las follan como a ellas les gusta sí, pero no tienen en cuenta nada más allá, ni las educan ni las enseñan. Esos hombres no se merecen una entrega como la nuestra. Pero basta de criticar a todos por una situación particular, y de la que tampoco tienes conocimiento para opinar. Ni yo siendo sumisa me atrevería a dar consejo a una persona que no conozco. Ni todas las sumisas somos tontas por obedecer, ni todos los Amos son malos por ser hombres con un estatus de poder en una relación desigual que hemos elegido ambos, que he elegido YO. Quitaos la venda de las reglas de la sociedad tradicional, porque si queréis entender algo aquí no os va servir. Puedo hablar por mí situación, y os diré que gracias a Él soy mucho mas cabal, controlo cada cosa que hago y no actúo por impulsos, como era lo habitual. Quitadme todo eso si pensáis que vivir con la guía de una persona es malo y veréis que no es lo que me hace feliz, que no me ayudáis. Adoro cada cosa que hace por mí, sea para reprender un comportamiento o para premiarme. Y si estoy con Él es para ambas cosas, porque así lo dicta la relación que hemos elegido en consenso. Cuando me alecciona me da mucho valor y se lo agradezco porque me siento genial, siento que mis actos cuentan para Él. Y cuando me da un regalo reconoce mi esfuerzo y me motiva a querer ser aun mejor.
Creo que si todos hiciéramos por comprender a los demás en lugar de tan solo ayudarlos imponiendo nuestro punto de vista, haríamos un bien mayor. Hasta que eso ocurra lo mejor es que tengamos claro quienes somos, les guste a los demás o no. Porque quien tiene que estar a gusto eres tú.

4 comentarios:

  1. La gente olvida que esto es un juego, una actuación, un juego de roles donde Amo y sumisa son sólo personajes de una puesta en escena. Y que lo que dicen Amos y sumisas son las frases de un guión teatral que se hace para escenificar una manera de vivir la sexualidad, pero que terminada la función todos retoman su papel real.
    Un beso grande

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    1. La verdad que para responder tendría que saber de qué manera quieres decir "actuación". Por supuesto yo sin estar con Él no soy igual con las demás personas, pero no porque no sea yo misma, si no porque no soy sumisa con todo el mundo. Quizá es eso a lo que te refieres... Sin embargo no por ello finjo ni actúo con mi Amo. Si se trata de fingir sería en todo caso al revés. Con la gente que no sabe mi condición sexual soy amable, dulce, dispuesta a ayudar, a hacer sentir bien... Es mi personalidad y eso no lo puedo cambiar. Pero no me puedo mostrar como soy con el Amo. Y no por ello deja de ser menos verdadero lo que siento cuando estamos juntos y me entrego, y lo sirvo hasta para traerle un vaso de agua.
      En fin, sin poder asegurar el punto de vista de tu comentario, simplemente es lo que digo: soy yo misma estando con Él, quizá mi esencia más verdadera. No hay nada planificado ni actuado, porque me sale natural.
      Otro beso de vuelta y un saludo!

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    2. Escribí el comentario dando por sentado que las personas apreciamos tanto nuestra libertad y poder de decisión que es algo que jamás resignaríamos. Por esa razón creo que someterse a la voluntad de alguien no es una actitud de vida sino una actitud lúdica. En mi país, y eso que es sub desarrollado, la esclavitud se abolió en 1813, hace más de 200 años, por lo cual soy bastante refractario a tomarme en serio actitudes de amo o de esclavo.

      Por otra parte, participo en una comunidad BDSM, hasta ahora sólo en forma virtual, dónde hasta los más fundamentalistas reconocen que su pareja (sumisa) los putea (dicho en forma exagerada) si ellos se olvidan de comprar algo en el supermercado, lo cual es propio de la dinámica de cualquier pareja. No obstante lo dicho, cuando lees los escritos de esta gente pareciera que fueran señores feudales. A mí me dio la impresión que tus escritos mantenían una especie de reverencia exagerada y entonces me pareció pertinente poner las cosas en blanco y negro. Si no es así y realmente crees que existe un poder real del Amo sobre la sumisa, entonces queda claro que mi comentario estuvo fuera de lugar.

      Saludos

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    3. Es tu visión de las cosas. Yo tengo perfectamente claras mis ideas. Estar con Él no me hace ser menos libre, ni me hace ser ciega ante nada. Pero cuando se comenta tratando de sacar punta a todo se cae en juicios superficiales, para los que primero tendrías que conocernos.
      Que aquí hable de mí y de nuestra relación en estos términos no significa que no haya nada más. Tenemos nuestros roces por cosas normales del día a día, cosas que no tienen que ver con nuestra D/s. Pero lo siento, es mi blog y elijo yo la manera de redactar y el contenido. Si las personas quieren reducirlo a reverencias exageradas, pues bueno, son sus opiniones. Las cosas que tenga que tratar más seriamente las hago con Él, no las escribo en el blog.

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