Libremente soy Tuya

Libremente soy Suya

jueves, 20 de julio de 2017

La grande bellezza

A menudo hablamos de fantasías y deseos por tener ciertas experiencias con otras personas. Él me cuenta las que ha vivido acompañado de mujeres muy distintas entre sí, pero con un denominador común. Sus frases a veces acaban con un: "a lo mejor te parece extraño que me gustase una persona así, quizá te parezco muy raro...". Soy la única persona a la que le cuenta ciertas vivencias, y sus motivos tendrá por supuesto. Pero me siento muy honrada y orgullosa por la parte que me toca. Soy suya y puede contarme o decirme lo que quiera, pero no quiere decir por ello que no valore lo que decide compartir conmigo. Y es que desde que lo conocí nunca lo he juzgado. Ni a Él ni a nadie. Y sospecho que Él tampoco lo ha hecho. De ahí que compartamos este gusto por lo que yo llamo belleza.
Cuando te atrae una persona, y te atrae de verdad, hay un porcentaje más alto de que te sientas atraído por su belleza interior. Me explicaré. A mí las personas me suelen gustar por como son, como hablan, como se expresan, como sienten y como me tratan. El Amo y yo tenemos unas características muy parecidas. No somos ni super guapos ni feos. Somos del montón, que es lo mejor como diría mi abuela. Pero nuestros mundos interiores coinciden. Él tiene de lo que yo carezco, tiene lo que necesito y me complementa, y viceversa. Vemos a las personas por lo que nos pueden aportar, por la afinidad que podemos llegar a tener con ellas. El envoltorio está bien, pero cuando lo quitas solo disfrutas el caramelo. Lógicamente apreciamos un buen cuerpo, un físico bonito. Pero eso no te da muchos alicientes a la larga. Los dos lo sabemos. Sin embargo estar con una persona que lo vive como tú, te hace disfrutar cada detalle. Te provoca de manera natural querer contarle tus necesidades, deseos y fantasías. Te hace no tener miedo de parecer un bicho raro. Te hace hablar con naturalidad. Y por eso supongo que estamos donde estamos.
Que el Amo me pregunte si está guapo, o si le sienta bien la ropa, el pelo o lo que sea, me hace sonreír como una tonta. Claro que sí, sí y sí. Para mí está estupendo con lo que se ponga. No le voy a mentir cuando sea de otro modo, porque me considero muy crítica, pero no ha sido el caso en casi el cien por cien de las veces. Me vuelve loca su espalda con sus imperfecciones, sus pelitos hacia donde termina y su piel tan suave. Acariciarlo es ponerme cachonda, y lo digo muy seriamente. Tocar su pelo me relaja y mirar sus ojos hacen que no haga falta decir palabra para entenderlo. Lo que tiene por dentro, todo ese caracter, ese humor y esa manera de ser tan honesta hace que lo vea como el hombre más guapo. Y sé que los hay guapísimos, pero no son como Él por dentro. Sabe leer mi cuerpo como nadie. Es más bueno conmigo de lo que merezco de vez en cuando.
Gracias por estar ahí Amo, por usarme sin miedo, por ser tú mismo conmigo, por ser la belleza que yo necesito. Supiste ver la mía cuando yo ni sabía de lo que era capaz. Te adoro por dejarme estar contigo, por enseñarme y no rendirte. Eres la fuerza cuando la mía flaquea. En mí tienes toda la ternura y el cobijo que necesites cuando sientas que te falta.

lunes, 10 de julio de 2017

Gratitud

Creo que el ser agradecidos es algo que nos cuesta en general. No digo que no lo sintamos o no seamos conscientes de lo mucho que nos alegran, nos aconsejas o nos acompañan algunas personas. Simplemente que a veces nos faltan las acciones y las palabras para hacérselo saber al otro.
Yo creo que Él sabe de sobra lo mucho que lo adoro. Lo valoro muchísimo, y no solo por su papel en mi vida, que también. Aprecio sus valores y sus actitudes, su manera de llevar problemas, su carácter y fuerza. Me gusta escucharlo más de lo que cree. Yo me apoyo mucho en Él, le cuento prácticamente todo lo que ocurre en mi vida. Él, por su carácter, es más fuerte. A pesar de eso, me gusta que sepa que estoy aquí para ser su apoyo. Y sé que es así. Parecerá una tontería, pero ese cómputo de cosas que forman su persona, a mí me sirven de modelo. Es una especie de guía silenciosa cuando siento dudas o no sé actuar en alguna situación nueva para mí. 
El sexo es tema a parte... Cada vez que me folla me siento suya. Mi cuerpo agradece el contacto con el suyo. Me calma y me centran en Él, en algo placentero que me hace olvidar todo lo demás. Disfruto del presente y no me angustia nada. Es una conexión muy grande para poder lograr todo eso. Desde el minuto uno me hizo sentir cómoda y ver el sexo como algo natural. Me hizo ser consciente de mi cuerpo y apreciarlo. No le daba reparo absolutamente ningún comportamiento o pensamiento mío. De igual manera, a mí me ocurría lo mismo: Él tenía mucha experiencia y caminos recorridos, sin embargo nunca nada de lo que me contó cambio la estima que sentía por Él. Supongo que hay cosas que no se planean, tan solo ocurren. Y nosotros nos encontramos en medio de mucha gente. Al cabo de dos semanas, sentía que lo conocí de más tiempo. 
Por etas fechas, hace tres años ya, empezamos a plantear la posibilidad de conocernos. Ninguno sabía que terminaríamos tan unidos. Pero teníamos claro que queríamos conocernos, que si eso no ocurría ambos nos quedaríamos bastante chafados. Por suerte tuvimos esa primera oportunidad, a la que siguieron muchas más. Y a día de hoy aún lo recuerdo con cariño y gratitud. Gracias Amo por cruzarte en mi camino cuando no eramos nada. Gracias por hacerme libre y a la vez tuya. Gracias por sodomizarme como lo haces. Gracias por sentir esa ternura por mí y demostrarla con besos o reposando tu cabeza sobre mi culito. Gracias por jugar conmigo y lanzarme golosinas y me encularme en el baño de tantas formas. Gracias por sorprenderme y consentirme cuando lo merezco. Por ponerme los puntos sobre las ies cuando actuaba por egoísmo. Gracias por enseñarme cosas y tus consejos. Gracias por querer conocerme y no rendirte nunca conmigo. Bien sé la paciencia que has debido de tener. Me alegra que sigas a mi lado, que cada año me hagas el mejor de los regalos de cumpleaños y que sigas disfrutando de mí. Porque cada vez que abres mi culo o cada vez que me lefas la cara, me reconoces como soy. Sabes lo que necesito y nunca me has dejado sin ello cuando lo merecía. Gracias por educarme en el esfuerzo y la perseverancia. Y gracias por hacerme más humilde y bajarme los humos. Gracias por darme la oportunidad de seguir creciendo bajo tu mirada.
Tu cerda que te adora.